02 de Febrero del 2026
Sala de Redacción
En Minneapolis o en Madrid...
La conquista de derechos se logra a través de la movilización social
Manifestaciones en Minneapolis
Imágen: https://foro3d.com

A comienzos de este 2026, algunas luchas sociales masivas han permitido logros modestos pero relevantes para detener groseras violaciones de derechos y generar mejores condiciones para cientos de miles de personas cuyo delito es querer vivir decentemente en un país donde no nacieron. 

Escribe Ricardo Changala

Aunque con características diferentes, los hechos ocurridos en Minneapolis y en España demuestran que la solidaridad y la capacidad de organización son esenciales en el camino de defender derechos.

Minneapolis

En su más reciente creación, Streets of Minneapolis, Bruce Springsteen canta:

Through the winter’s ICE and cold

Down Nicollet Avenue

A city aflame fought fire and ICE

‘Neath an occupier’s boots[1]

Según el propio autor, la canción fue compuesta y grabada en dos días, apenas se conoció el segundo asesinato cometido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (Immigration and Customs Enforcement – ICE) en la ciudad de Minneapolis.

Las víctimas se mencionan expresamente:

 And two dead left to die on snow-filled streets                                         

Alex Pretti and Renee Good[2]

Inmediatamente, vienen a la mente otros ejemplos de artistas que a través de su obra reflejan graves situaciones sociales en EEUU, como el mismo Springsteen en Streets of Philadelphia Born in USA.

Pienso, también, en la canción Ohio de Neil Young:

Tin soldiers and Nixon coming

We’re finally on our own

This summer I hear the drumming

Four dead in Ohio[3]

Interpretada por el mítico grupo Crosby, Stills, Nash & Young, el tema denuncia los asesinatos contra estudiantes universitarios que en 1971 se oponían a la guerra de su país contra el pequeño Vietnam.

Cuando estos hechos ocurren; cuando una canción como Streets of Minneapolis tiene más de 100.000 reproducciones en apenas un par de horas; cuando la versión impuesta desde el poder político y militar es cuestionada y no logra sostenerse aun con el gran esfuerzo comunicacional llevado adelante, asistimos a un cambio notable en la narrativa, en la percepción mayoritaria, paso fundamental para cambiar las cosas.

Porque la canción recoge y difunde con vuelo artístico y a través de un músico famoso y respetado (aunque Trump diga que es un tonto sobrevalorado…) la lucha, la solidaridad, la resistencia de la población ante la violencia física, verbal e institucional del poder, del gobierno federal en este caso.

Canta Springsteen:

Against smoke and rubber bullets

By the dawn’s early light

Citizens stood for justice

Their voices ringing through the night[4]

(…)

Oh our Minneapolis, I hear your voice

Singing through the bloody mist

Here in our home they killed and roamed

In the winter of ’26 [5]

Los hechos demuestran que la movilización social es la base para conseguir y defender derechos.

El presidente Trump modificó sus “objetivos”, pues manifestó su intención de reducir la tensión en Minneapolis, al tiempo que se ordenó a los funcionarios del ICE que solo se dirijan a inmigrantes sobre los que pesen cargos o condenas penales.

Ello es un giro evidente, porque en las semanas anteriores la orden era capturar a cualquier inmigrante indocumentado. Adicionalmente, los funcionarios del ICE deberán utilizar megáfonos para dar órdenes en público y verbalizar cada paso del proceso de arresto

También, se ha quitado a Gregory Bovino de las operaciones en Minesota, y en su lugar se ha designado al llamado “zar de la frontera”, Tom Homan, lo que se espera que se traduzca en operaciones más selectivas.

Por su parte, un juez federal de Minnesota afirmó que la administración Trump no cumplió con las órdenes de realizar audiencias para inmigrantes detenidos y ordenó a Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que comparezca ante él para explicar por qué no debería ser declarado en desacato.

El gobierno federal se ha vanagloriado por haber deportado a 605.000 personas entre el 20 de enero y el 10 de diciembre de 2025, y además ha afirmado que unos 1,9 millones de inmigrantes se habrían “autodeportado voluntariamente”, tras una agresiva campaña que solicitaba abandonar el país por su cuenta para evitar ser arrestados o detenidos.

No es posible prever lo que ocurrirá en las próximas semanas o meses, pero está claro que la población organizada y dispuesta a pelear por sus derechos ha sido esencial en detener la cacería de migrantes de la forma en que se venía produciendo en Mineapolis, con proyección hacia otras partes del territorio de EEUU.

Madrid

El 27 de enero de 2026, el Consejo de Ministros de España aprobó el inicio de la tramitación de una regularización extraordinaria dirigida a personas extranjeras que ya se encuentran en España, con el objetivo de garantizar derechos y dotar de seguridad jurídica al sistema.

Según las autoridades nacionales, se trata del primer hito dentro del Plan de Integración y Convivencia Intercultural con el que España busca reforzar un modelo de política migratoria basada en los derechos humanos, integración y convivencia.

La regularización será posible para todas las personas extranjeras que no cuenten con antecedentes penales ni puedan suponer una amenaza para el orden público, que se encuentren en España antes del 31 de diciembre de 2025 y que acrediten haber permanecido allí al menos cinco meses de forma continua, lo cual podrá comprobarse con cualquier documento público, privado o una combinación de ambos. En el caso de los solicitantes de protección internacional, bastará con que dicha solicitud se hubiera presentado antes del 31 de diciembre de 2025 y se pueda acreditar.

Acreditado el cumplimiento de los requisitos antes mencionados, las personas extranjeras podrán trabajar en cualquier sector de la economía y en cualquier parte del país. Podrán acceder a una autorización de residencia en España con una vigencia inicial de un año, con la posibilidad posterior de obtener otras categorías de residencia previstas en el Reglamento de Extranjería.

Además, el mecanismo aprobado permitirá la regularización simultánea de los hijos e hijas menores de edad de las personas solicitantes que se encuentren en España, cuyo permiso será de cinco años.

Se estima que estas medidas favorecerán a alrededor de 500.000 inmigrantes que actualmente se encuentran en España.

Aunque varios partidos opositores han expresado su desacuerdo con esta medida, la realidad es que en España hubo otras seis regularizaciones extraordinarias antes de la prevista para 2026, varias de ellas durante gobiernos del Partido Popular, que se opone a la actual medida.

Ese fue el caso de las acciones tomadas en  2000 y 2001, cuando España era gobernada por Aznar y se concedió regularización a unas 500.000 personas, es decir, una cifra similar a la de 2026.

Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la primera regularización se produjo en 1986 bajo el Gobierno de Felipe González (PSOE), y otras dos en 1991 y 1996, con un total de 174.011 solicitudes aprobadas. En 2005 hubo otra regularización de 576.506 personas bajo un gobierno socialista, esta vez durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE).

Aunque la medida no fue una ley del Congreso sino una decisión del Poder Ejecutivo, no es cierto, como varios medios de comunicación mal informaran, que esta decisión no le dio voz a los y las legisladoras.

La realidad es que varios colectivos de migrantes y organizaciones solidarias vienen promoviendo propuestas por lo menos desde 2020.

En 2024, con el papel protagónico de la organización Regularización Ya, se presentó al Congreso una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) con 700.000 firmas para la regularización de personas migrantes, pero los legisladores nunca encontraron el momento para analizarla y pronunciarse al respecto.

Así que el Real Decreto adoptado es respuesta a la inacción del legislativo, optando por la vía de modificar el reglamento de la Ley de Extranjería, para lo cual el Ejecutivo no requiere consulta alguna al parlamento.

Los opositores a esta reforma ya han anunciado acciones judiciales y de otro tipo para hacerla caer.

El futuro dirá si se mantiene o no este Real Decreto, pero es indudable que en un contexto tan negativo, se trata de una buena noticia para cientos de miles de personas que solo buscan vivir de su trabajo y tener una vida normal como el resto de los habitantes de España.

Solidaridad y organización

Cuando la peor forma de individualismo impera, cuando nos hacen creer que no existen alternativas, que solo es posible la salida personal, estos episodios recientes, junto a muchos otros que todos los días ocurren, demuestran que es exactamente al revés.

Ni Alex Pretti ni Renee Good eran personas migrantes en los Estados Unidos de Norteamérica. Eran personas solidarias con una causa justa, con el sufrimiento de los demás. Por ello participaron en las manifestaciones, lo que les costó la vida.

Las 700.000 personas que firmaron la solicitud para la ILP de regularización de personas migrantes en España tampoco eran migrantes, porque, de otra forma, sus firmas no habrían tenido validez. Eran y son personas solidarias, empáticas con el problema de los demás, comprometidas con una causa justa.

Tanto en Minneapolis como en Madrid, en EEUU, en España y en muchos otros lugares del mundo, quienes apoyan estas causas son personas que quieren vivir bajo regímenes de miedo, persecución y violación de derechos. Son personas para quienes está claro que mientras existan colectivos o sectores sociales excluidos de sus derechos, ello afecta a toda la sociedad, ello es malo para todos.

Aunque en Minneapolis, en Madrid o en cualquier otro lado, el sentido de solidaridad es fundamental, este no alcanza. Se requiere organización, unidad en la acción, metas claras y capacidad de convencer sobre la justicia de la causa por los derechos humanos.

Eso es justamente lo que se ha demostrado en EEUU y España, a través de experiencias que deben conocerse en profundidad, divulgarse y recordarse, por la enorme importancia que tiene, en particular, en este momento que nos toca vivir.

La canción de Springsteen termina de esta forma:

We’ll take our stand for this land

And the stranger in our midst

We’ll remember the names of those who died

On the streets of Minneapolis[6]

 

[1] A través del hielo y el frío del invierno, por la avenida Nicollet, una ciudad en llamas luchó contra el fuego y el hielo, bajo las botas de los ocupantes.

[2] Y dos muertos abandonados en las calles cubiertas de nieve, Alex Pretti y Renee Good.

[3] Los soldados de plomo y Nixon vienen. Finalmente estamos solos. Este verano escucho los tambores. Cuatro muertos en Ohio.

[4] Contra el humo y las balas de goma, a la luz del amanecer, los ciudadanos se levantaron en nombre de la justicia, y sus voces resonaron en la noche.

[5] Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz. Cantando a través de la niebla sangrienta. Aquí, en nuestro hogar, mataron y vagaron. En el invierno del 26.

[6] Defenderemos esta tierra. Y al extranjero que se encuentra entre nosotros. Recordaremos los nombres de aquellos que murieron. En las calles de Minneapolis.

 

Nota publicada originalmente en En Minneapolis o en Madrid, sin movilización social no hay derechos – lacommunis.org