Walter Trigo: “Estoy tranquilo con mi negrito chico, hice todo lo que pude por él”
Desde aquel 17 de agosto de 1998, desde ese día, todo cambió en la ciudad de Colonia del Sacramento. Supimos más que nunca que en la ciudad convivíamos con hombres y mujeres que a la vida o a la muerte le ponían precio, que matar era una opción si era necesario para el negocio, y supimos que la policía formaba y forma parte del círculo de delincuencia.


