15 de Febrero del 2022
Fernán Gómez Fernin
Violencia sexual en Uruguay
Caso de violación grupal en Montevideo genera profundas reflexiones sobre la violencia de género en Uruguay
Banderines con insignias feministas en marcha
Foto: EFE. Archivo; fuente: El País

El caso de una violación grupal a una mujer, un hecho ocurrido el 22 de enero de 2022, despierta grandes cuestionamientos sobre las relaciones de género en la sociedad uruguaya.

Con el proceso judicial en sus comienzos, la noticia de la violación grupal ocurrida hace tan sólo unas semanas ha tenido un fuerte impacto, generando movilizaciones feministas a lo largo del país, reclamando por una disolución de lo que se denomina ‘cultura de la violación’. El Portal APU.uy se contactó con la investigadora y trabajadora Andrea Tuana, integrante de la Intersocial Feminista y de la Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual (RUCVDS), que nos habló sobre la cultura de la violacón y sus efectos en la sociedad.

Frente al caso de la violación grupal, a pesar que Andrea Tuana reconoció la respuesta rápida y adecuada por parte del sistema judicial, también criticó la reacción negativa de muchas personas en la opinión pública que criticaban o desacreditaban a la víctima: “son situaciones que nos indignan porque de alguna manera, lo que queda puesto sobre la mesa es la cantidad de personas que trabajan y operan a favor de la impunidad de los delitos sexuales”.

Para ella este tipo de reacción no es casualidad, sino que hay una conexión entre la violencia del caso y las reacciones negativas y juicios hacia la víctima en la opinión pública, una conexión que se da debido a la presencia de una cultura de la violación: [la cultura de la violación es] cuando, en una sociedad, hay una serie de prácticas, de pensamientos, de ideas que se diseminan que tienden a negar la existencia de delitos sexuales o culpabilizar a las mujeres. [...] Eso de alguna forma habilita, justifica o le quita relevancia a los hechos de violencia sexual”.

 

Un caso emblema

Al indagar sobre el efecto que tuvo el caso en los movimientos feministas y, en general, en la sociedad en la que vivimos, Andrea Tuana dijo: “yo creo que este caso quizás pueda llegar a ser un caso emblema porque la reacción social que se dio fue una reacción importante, de no naturalizar, de no dejar pasar, de no hacer con esto lo que sucedió de pronto con otras situaciones. [...] Creo que este caso puede ser tomado como un caso paradigmático que empieza a generar una reacción mucho más masiva”. Para ella, nunca antes un caso de violación había provocado tanta alarma y repudio social, y considera que esto es gracias al vasto y constante trabajo de lucha y consciencia feminista; sin embargo, también explica que aún hay mucho por hacer para erradicar totalmente con la cultura de la violencia. 

Para la entrevistada, aún falta lo que considera “un paso muy importante” para resolver el problema de raíz y lograr una transformación cultural: una decisión política de tratar estos temas de violencia sexual en el ámbito educativo. Según ella, el gobierno actual no está dando este paso ya que “no tiene esa mirada, no considera que la violencia hacia las mujeres sea un problema cultural, sino más bien que lo ve como hechos aislados de personas enfermas”, considerando además que en el gobierno anterior “algo se hizo” pero que de todos modos hizo falta mucha consciencia y tratamiento sobre temas de este tipo.