09 de Julio del 2022
Alvaro Pan Cruz
A las 5 en punto de la tarde
Mantener viva la memoria para no reiterar los errores
Manifestación Huelga General 1973
Foto: gentileza Aurelio González

Este 9 de julio se cumplen 49 años de una concentración histórica que tuvo lugar en la avenida 18 de Julio, “a las 5 en punto de la tarde”.

El 27 de junio de 1973 el gobierno y los militares disolvieron las cámaras y de inmediato, como ya estaba acordado por parte del movimiento sindical y estudiantil, se decretó el comienzo de la huelga general convocada por la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) y el apoyo de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU).

En un marco de censura ya fuertemente impuesto, ¿cómo se hacía para convocar a un acto multitudinario? Fue entonces que el periodista Rubén Castillo, en su habitual programa que emitía en Radio Sarandí, recurrió al poeta español Federico García Lorca y a su texto “llanto por Ignacio Sánchez Mejía”.

A las cinco de la tarde / Eran las cinco en punto de la tarde / Un niño trajo la blanca sábana / a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida / a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte / a las cinco de la tarde. (…)

 

El mensaje encriptado fue rápida y sabiamente decodificado por la audiencia que, sin los medios que hoy brinda la tecnología, fue trasladando de boca en boca aquella consigna.

 

En el año 2019 Radio Camacuá (AEBU) le consultó al fundador de la Confederación de Obreros y Funcionarios del Estado (COFE) y de la CNT, Luis Iguiní, por aquella fecha. El dirigente sindical rememoraba entonces que “la La Huelga General fue la respuesta del movimiento sindical al golpe de Estado y la represión de ese momento. Desde ese miércoles, 27 de junio, la actividad económica pública y privada estaba totalmente paralizada, pero el gobierno empezó aumentar la represión y medidas para detener la huelga: habilitó el despido directo de trabajadores públicos y privados”.

“Por esto – agregaba Iguiní -  se resolvió convocar masivamente a una movilización el 9 de julio, para cerrar la huelga a 13 días de haberla puesto en marcha, la CNT junto a otras organizaciones sociales de ese momento, estudiantes de secundaria, de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), también se sumaron partidos políticos de ese momento, como el Partido Comunista y el Partido Nacional”. El objetivo, según explicaba, era ponerle “victoriosamente”, un punto final a esa huelga general.

Los testimonios, de ese día, son tan épicos como dolorosos. Los fotógrafos tratando de registrar lo que allí ocurría, la brutal represión y la orden que recibían los militares de disparar a la multitud, no gases lacrimógenos, que para eso habían ido, sino directamente balas de fuego. El fotógrafo Aurelio González recordaba hace años aquel momento: “la gente reaccionó con una valentía enorme, y sin saber si le estaban tirando de verdad o no, si estaban tirando al aire o al cuerpo, la gente les gritaba “tiranos temblad y viva la libertad; una cosa que fue realmente emocionante”.

Otro español, Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás, más conocido como George Santayana por haber transitado la mayor parte de su actividad como filósofo, ensayista, poeta y novelista español, dejó como parte de su prolífica literatura, una frase que, tal vez ignorando su verdadero sentido y origen, la reiteraban los dictadores uruguayos. Ese texto recibe a los visitantes del bloque número 4 del campo de Auschwitz: “Quien olvida su historia está condenada a repetirla”