La doctora en Ciencia Política Verónica Pérez brindó la tercera clase del Curso de Formación Política Feminista, con un recorrido histórico sobre el sufragio femenino, la participación política de las mujeres y las barreras estructurales que aún persisten en Uruguay.
La tercera instancia del Curso de Formación Política Feminista impulsado por Mujeres Militantes por la Igualdad tuvo como eje la clase “Historia política de las mujeres en Uruguay”, a cargo de la docente e investigadora Verónica Pérez, profesora adjunta del Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.
Durante la apertura, las organizadoras remarcaron que el espacio surge con el objetivo de avanzar hacia la paridad política en Uruguay, entendiendo que la participación igualitaria de las mujeres continúa enfrentando resistencias estructurales dentro de los espacios de poder. También destacaron la importancia de generar herramientas de formación, organización y debate para fortalecer la militancia feminista y la lucha por una democracia paritaria.
En su exposición, Pérez propuso un recorrido histórico dividido en dos grandes etapas: el período que va desde la lucha sufragista hasta la dictadura cívico-militar y el proceso abierto tras el retorno democrático en 1985, marcado por las disputas por la inclusión política real de las mujeres.
La politóloga recordó que Uruguay fue el primer país de América Latina en aprobar el sufragio femenino sin restricciones en 1932, aunque señaló que ese avance formal no se tradujo automáticamente en igualdad de representación política. Según explicó, las primeras décadas posteriores estuvieron atravesadas por una participación extremadamente reducida de mujeres en cargos electivos y por fuertes resistencias culturales y partidarias.
Pérez repasó además el papel histórico de figuras como Paulina Luisi y de organizaciones como la Alianza Uruguaya para el Sufragio Femenino, fundamentales en la conquista de los derechos políticos de las mujeres en Uruguay. También analizó cómo, históricamente, distintos sectores conservadores se opusieron al sufragio femenino bajo argumentos ligados al rol doméstico de las mujeres y a prejuicios sobre su capacidad de liderazgo político.
Uno de los ejes centrales de la clase estuvo dedicado a los problemas actuales de inclusión política. Pérez señaló que, pese a los avances registrados desde el retorno democrático, Uruguay continúa rezagado en comparación con otros países de América Latina en materia de representación femenina parlamentaria. Explicó que el país mantiene niveles de participación política de mujeres considerablemente inferiores a los de otras democracias de la región, incluso siendo una democracia estable y con larga tradición institucional.
En ese sentido, destacó que los principales obstáculos continúan estando en las estructuras partidarias y en los mecanismos de reclutamiento político, donde las mujeres suelen ocupar lugares menos competitivos dentro de las listas electorales. La investigadora subrayó además la importancia de las leyes de cuotas y de las políticas de paridad como herramientas fundamentales para revertir estas desigualdades.
La exposición también abordó la violencia política basada en género. Pérez presentó datos de investigaciones recientes realizadas junto a ONU Mujeres y la politóloga Niki Johnson, donde se evidencia que más del 80 % de las candidatas electas en 2024 reportaron haber sufrido algún tipo de violencia política durante sus campañas. Entre las situaciones más frecuentes aparecen los insultos, comentarios despectivos, ataques en redes sociales, interrupciones en espacios públicos y cuestionamientos vinculados a su capacidad para ejercer cargos políticos.
La docente sostuvo que la violencia política hacia las mujeres no constituye un fenómeno aislado sino estructural, y advirtió que afecta especialmente a las candidatas con mayor exposición pública y liderazgo dentro de los partidos. También señaló que gran parte de estas agresiones son perpetradas por hombres y ocurren tanto en redes sociales como dentro de los propios espacios partidarios.
La instancia cerró con un intercambio entre las participantes y la expositora sobre representación política, violencia de género, sindicalismo y desafíos para avanzar hacia una democracia más inclusiva.


