06 de Mayo del 2026
Nancy Banchero
Especialista en infancia, Fabiana Condon
Los prejuicios se trasmiten en los regalos a los niños
Ps. Fabiana Condon
Ps. Fabiana Condon
Foto Portal APU.Uy

Fabiana Condon, psicóloga especializada en derechos de la infancia e integrante de la asociación civil “El Paso”*, dialogó con el Portal APU.Uy sobre la importancia de habilitar juegos sin estereotipos de género. Destacó que tanto niños como niñas deben elegir libremente jugar, compartir y ensayar roles que serán clave en la vida adulta, especialmente en el cuidado de los demás.

Al pensar en regalos para niños, suele predominar la pelota u objetos asociados a lo masculino, mientras que para las niñas se eligen muñecas o cochecitos. Ante esta realidad, Condon señaló que no se trata solo de qué se obsequia, sino del tipo de juego que se habilita. “Cuando pensamos en un juguete, también estamos proponiendo un escenario posible donde los niños aprenden a vincularse con otros y con la vida en general”.

La especialista advirtió que el mercado segmenta los juguetes según el género. “Las góndolas se dividen en juegos para niños y para niñas. Los colores, las formas y las propuestas ya marcan una diferencia, por ejemplo, el rosado para niñas, el celeste para varones. Esa primera división limita las posibilidades de juego”.

Los prejuicios persisten en el entorno familiar y como ejemplo, mencionó que regalar un cochecito a un niño puede resultar “divertido”, ya que permite jugar a cuidar, como pasear, alimentar o hacer dormir a un muñeco. Sin embargo, reconoció que pocas personas se animan a este tipo de obsequios.

Consultada sobre si existe temor a que un niño “pierda su masculinidad” al habituarse a juegos considerados femeninos, respondió que “eso tiene que ver con imposiciones que generan una distribución desigual de los roles. Si los niños no aprenden a cuidar, en la adultez esa responsabilidad sigue recayendo mayormente en las mujeres”.

El juego también debe funcionar como un ensayo. “El cuidado, la empatía y los vínculos se aprenden jugando. Es clave que tanto niños como niñas puedan desarrollar esas habilidades desde la infancia”, sostuvo.

Las niñas también deben acceder a juegos tradicionalmente asociados a los varones. “Jugar a la pelota, correr, competir, habitar el espacio público. Todo eso también se ensaya en el juego y luego se traduce en cómo las personas ocupan esos espacios en la vida adulta”.

Condon destacó que, si bien se registran avances —como una mayor aceptación de niñas jugando al fútbol—, aún no se alcanza una verdadera equidad. “No siempre los regalos coinciden con los intereses de los niños. Es importante acompañarlos, no imponerles gustos”, afirmó.

También compartió una experiencia que refleja cómo se construyen los prejuicios desde edades tempranas. Recordó el caso de un niño al que le gustaba Hello Kitty y llevaba objetos con ese diseño al jardín, pero dejó de hacerlo porque otros niños se burlaban. “Esos juicios no nacen en los niños; provienen de la familia y de la publicidad”, señaló.

La profesional insistió en la necesidad de un cambio cultural. “En nuestras casas debemos cuestionar prácticas y comentarios que resultan ofensivos. Si la familia apoya la libre elección, también cambiará la publicidad, porque responde a lo que la gente consume”.

Lo esencial es que los niños disfruten. “Pueden jugar a la pelota y también aprender a cuidar una muñeca. Ensayar todos los roles es fundamental para construir una sociedad más equitativa, donde el cuidado, el disfrute y la libertad sean compartidos”, concluyó.

*El Paso, organización no gubernamental comprometida con la defensa de los derechos humanos de niños, niñas, adolescentes y mujeres, especialmente de aquellos afectados por la violencia, el abuso sexual, la discriminación y la exclusión social.