En la Facultad de Ingeniería (FING) de la Universidad de la República (Udelar), la organización sin fines de lucro, Khipu organizó el Encuentro Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2023. Allí, investigadores uruguayos y latinoamericanos firmaron la Declaración de Montevideo sobre Inteligencia Artificial y su impacto en América Latina.
Los firmantes proponen “desarrollar criterios y estándares que nos permitan calificar estas tecnologías según sus riesgos de manera clara y transparente, para avanzar en políticas públicas que protejan el bien común sin obturar los beneficios del desarrollo tecnológico”. Contiene más de 400 firmas de personas involucradas en la inteligencia artificial (IA), de las cuales más de 30 de ellas fueron las firmas iniciales de las personas que participaron del encuentro realizado por Khipu.
Desde la página web de la FING se manifiesta que la organización Khipu “brinda apoyo a investigaciones, talentos y compañías en América Latina a través de eventos académicos”. Agrega, que a través de las colaboraciones entre investigadores de Latinoamérica y de la creación de espacios de intercambio de conocimientos se busca como uno de los objetivos principales “fortalecer la comunidad de la Inteligencia Artificial (IA)”.
Puntos desarrollados
La declaración comienza manifestando, que conocen el “potencial productivo de los sistemas de inteligencia artificial, así como los riesgos que conlleva su crecimiento irreflexivo”. Estas tecnologías y sistemas tienen que tener como objetivo “mejorar la calidad de vida, las condiciones laborales, económicas, de salud y bienestar general” de las personas.
La IA tiene que acatar los principios de los derechos humanos, “respetar y representar diferencias culturales, geográficas, económicas, ideológicas, religiosas”, como también no reforzar los estereotipos o profundizar la desigualdad. Desde el diseño de la inteligencia artificial se exige que no dañe a las personas y lo mínimo al ambiente, por este motivo, se debe implementar instrumentos para la prevención de riesgos en los diseños de IA y si se encuentran resultados desfavorables, “suspender la implementación de tecnologías cuyos riesgos sean inaceptables”.
La declaración desarrolla un punto sobre la incidencia de esta tecnología en el mercado laboral. “El impacto de estas tecnologías en el empleo es un tema ineludible. (…) Cualquier transformación del mercado laboral debe atender de forma prioritaria la problemática del desempleo”. Además, expresa que si existe una mejora en la productividad tendría que existir una mejora en las condiciones laborales, “con especial atención a las poblaciones más vulnerables”.
La diversidad cultural se pide que sea integrada en los diseños de IA, ya que si no corre el riesgo de que sea minimizado “el acervo cultural latinoamericano”. Además, se solicita de forma urgente que formen parte los distintos aspectos de las culturas latinoamericanas cuando se creen tecnologías de IA para la región.
En el séptimo y último punto, se pide fortalecer las estrategias y regulaciones de la IA en los países latinoamericanos, junto a una formación de alto nivel y de desarrollo de pensamiento crítico para las personas, como se encarga de hacer la organización Khipu.
Sin embargo, en declaraciones para Portal APU.uy, el jefe del Departamentos de Señales del Instituto de Ingeniería Eléctrica de la Facultad de Ingeniería (FING) de la Universidad de la República (Udelar), Federico Lecumberry firmó la declaración y manifestó que no existen regulaciones para la inteligencia artificial en Uruguay, pero sí existen leyes en la Constitución sobre la protección de datos personales, Ley N°18331 (Ley de Protección de Datos Personales) del 18 de agosto de 2008.
Pedido de suspensión de la IA
Más de 1000 expertos en inteligencia artificial hacen un llamado para pausar por seis meses el entrenamiento de estos sistemas. Indican que la suspensión de la actividad tiene que ser “pública y verificable”. De lo contrario, los gobiernos tendrían que tomar cartas en el asunto. En el transcurso de la pausa, las empresas tienen que desarrollar e implementar “protocolos de seguridad compartidos para el diseño” de la IA.
La inteligencia artificial “debería planificarse y gestionarse con el cuidado y los recursos adecuados”, ya que la IA “podría” provocar cambios importantes en la “historia de la vida en la tierra”, expresa al inicio del comunicado.
Lecumberry cree que “este mensaje de 'paremos por seis meses' de entrenar nuestros modelos, es totalmente ficticio”. Agregó, que “nadie lo va hacer”, porque son empresas que tienen fines comerciales y quizás estas personas que piden la suspensión de la actividad, es porque vienen atrasados con sus modelos y no le puede seguir el paso a los demás.
“Esto es uno de los grandes desafíos de la inteligencia artificial hoy en día, porque están siendo desarrollados por empresas cuyo objetivo no sabemos si es mejorar la inteligencia artificial para el bien de la humanidad o para que nosotros tengamos un mejor sistema para el diagnóstico de enfermedades”, indicó.
Este pedido de suspensión a las empresas que desarrollan la IA tiene más de 20 mil firmas. El CEO de SpaceX, Tesla y Twitter, Elon Musck, y el cofundador de Apple, Steve Wozniak firmaron el pedido, entre otros.
(Al pie podrán escuchar un fragmento de la entrevista realizada a Federico Lecumberry).
Ver nota relacionada:
https://apu.uy/noticias/inteligencia-artificial-la-nueva-herramienta-del-ser-humano


