30 de Enero del 2026
Nancy Banchero
Diseño interior para adultos y adultos mayores
Claves para vivir con seguridad y confort sin gastar más
Sillas a 50 cm de altura y con posabrazos
Sillas a 50 cm de altura y con posabrazos
Imagen ilustrativa

Adaptar una vivienda a las necesidades de las personas adultas y adultas mayores es un desafío que crece a medida que aumenta la expectativa de vida y cambian los modos de habitar. Para comprender cómo lograr espacios seguros, funcionales y estéticamente agradables, el Portal APU.Uy entrevistó a la arquitecta de interiores Verónica Arakelian.

Lo primero que hay que marcar es que no se trata de gastar más para una casa acorde a las necesidades de la edad sino adaptar los espacios, los muebles y luces.

La altura de los muebles

Arakelian explica que el primer paso siempre es realizar un “estudio de ergonomía, que permita conocer las aptitudes y capacidades de la persona” que vivirá en ese espacio. El objetivo es que “el mobiliario y el entorno acompañen de forma natural los movimientos y esfuerzos cotidianos”, evitando elementos “que puedan causar lesiones o incomodidades. Por eso, incluso en algo tan simple como la cocina, “hay que evitar los cajones muy bajos, que obligan a agacharse para alcanzar objetos incluso en el fondo de los mismos”. Asimismo,” evitar que superen la altura cómoda de los brazos”.

En cuanto a los asientos, según la arquitecta, “un sillón destinado a un adulto o adulto mayor debería tener cincuenta centímetros de altura, ya que los asientos estándar, que rondan los cuarenta y cinco, dificultan el movimiento de sentarse y levantarse. Y los posa brazos resultan esenciales para brindar apoyo y estabilidad”.

En las camas ocurre algo similar, porque las alturas excesivas, muy comunes en los somieres actuales, terminan dejando los pies colgando y “complicando el acto de subir como de incorporarse”.

Los colores de paredes y decoración

El color también influye en el bienestar, aunque Arakelian aclara que allí “interviene fuertemente la personalidad de cada persona”. Aun así, recomienda que los dormitorios “apuesten a tonos fríos”, pueden ser “verdes suaves que ayudan a generar calma, mientras que para el resto de la casa “suelen funcionar bien los blancos cálidos”. Las tonalidades intensas, afirma, conviene reservarlas para “elementos fáciles de cambiar, como almohadones o cortinas, de manera de evitar gastos y modificaciones mayores cuando llega el momento de renovar el ambiente”.

Luz fría y luz día

La iluminación merece un análisis especial. Para la luz general de la casa recomienda la denominada “luz día, que es intermedia entre cálido y frío. A la luz fría la suelo utilizar en los lugares que requieran precisión, como ser mesadas de cocina o sobre el espejo del baño, ahí es preferible la luz fría o sea los blancos azulados de 5.000 kelvin, que otorgan mejor definición y reducen las sombras”.

Aclaró que lámparas vienen en tres temperaturas, una es “la luz cálida que es la más amarillenta, la luz día es la neutra y la luz fría es la más celestona que es la que se recomienda para lugares de trabajo” Para otras áreas está bien “una luz día, que es intermedia, un tono neutro de color. Para las lámparas, portátiles, etcétera, una luz cálida es lo que le da más armonía al lugar”.

Ni bañera, ni zócalos

Con la arquitecta de interiores pasamos al baño, espacio especialmente sensible para las personas mayores. La profesional insiste en “evitar cualquier desnivel que implique riesgo de caída. Propone ducheros sin zócalo, o con un leve rebaje que permita contener el agua sin generar obstáculos”. Recuerda que “una fractura de cadera es una situación compleja y muchas veces evitable con un diseño adecuado”. Otro aspecto central la parte arquitectónica de la casa, su opción “es la de una sola planta porque es más práctica y segura para todas las edades, incluso aunque las viviendas de dos niveles puedan dar más espacio y resultar atractivas por sus vistas, prefiero una casa más chica en vez de optar por dos plantas”.

Seguridad

La seguridad eléctrica es otro aspecto que Arakelian coloca en primer plano. Afirma que “la instalación debe ser impecable, ya que un cortocircuito puede convertirse en una emergencia difícil de afrontar para una persona mayor, que no siempre tiene rapidez suficiente para reaccionar”. Insiste también en “utilizar sistemas de calefacción seguros y cuidar el estado de los enchufes, dado que muchas veces los adultos mayores tienden a desenchufar aparatos tirando del cable”, lo que aumenta el riesgo de daños.

Residenciales y Hogares

Frente a todos los consejos profesionales que gentilmente brindó para los lectores del Porta. APU.Uy, le preguntamos si los residenciales u hogares de ancianos suelen están acorde a la permanencia de adultos mayores, respondió que “la mayoría no están diseñados desde cero para adultos mayores. Por lo general, funcionan en casas ya existentes que fueron adaptadas, lo que limita la posibilidad de aplicar criterios ergonómicos desde la base”.

Ella es…

Verónica Arakelian. Arquitecta de interiores radicada en Rocha. Cuenta con una amplia trayectoria en proyectos residenciales y comerciales. Participa desde 2012 en el proyecto The Beach. Ha desarrollado proyectos de distintas escalas desde el diseño conceptual hasta la dirección de obra. Su experiencia abarca sistemas constructivos, instalaciones sanitarias, eléctricas y térmicas, y se ha especializado en diseño ergonómico, una disciplina clave para planificar viviendas seguras y confortables a lo largo de todas las etapas de la vida.