Queremos más risas de niños y niñas y menos ruido de balas
Durante la pandemia cuando una persona fallecía por Covid, los gestos de solidaridad se sentían. Pasó ese tiempo y hay quienes se transformaron en islas, a partir del “quédate en casa”. Están también los que en este país, cada vez más violento, se alegran cuando matan a un delincuente: “uno menos”, -dicen.


