Se soltaron barcazas que estaban en los tres amarraderos que hay sobre el Río Uruguay frente a Nueva Palmira, Una se incrustó en la boca del Arroyo Sauce y otras dos en las islas argentinas. No es la primera vez que ocurre un hecho similar, lo que implica un gran peligro para esa ciudad de Colonia.
La noche del viernes 9 de diciembre una turbonada, de hasta 147 kilómetros por hora, que duró más de 10 minutos, azotó a la región litoral sur del país, abarcando Conchillas, Carmelo, Nueva Palmira y zonas rurales de Soriano.
En el río el viento provocó el desprendimiento de barcazas que se ubican en los tres amarraderos que están frente a la ciudad de Nueva Palmira. Dos de ellas terminaron sobre la costa del lado argentino y una encalló en la boca del Arroyo Sauce (fue vista por pescadores esa misma noche), aunque afortunadamente no terminó sobre la playa palmirense, como sucedió en el 2012.
La turbonada también provocó la voladura de una tapa de barcaza que estaba en el puerto y cayó al río.
Desde aquel 2012, la comunidad palmirense está en contra de los amarraderos de barcazas a la altura de la ciudad, pero las autoridades de turno han hecho caso omiso a la población. Incluso el presidente de la Administración Nacional de Puertos, Juan Carlos Curbelo, anunció hace un par de meses que se estudiaba un nuevo amarradero cerca del complejo portuario de Nueva Palmira.
Hay que tener en cuenta que una barcaza es una gigantesca caja de hierro de 60 metros de eslora y 11 metros de manga. Cada remolcador puede arrastrar convoyes de hasta 16 barcazas, que son fondeadas en los tres amarraderos. En su pico máximo puede haber hasta 48 barcazas custodiadas por tres remolcadores. En caso de una tempestad es imposible que puedan dominar las barcazas, y pasa lo que sucedió el viernes 9 de diciembre.
Hasta ahora en las tres ocasiones que se han desprendido barcazas, no se han registrado víctimas, afortunadamente.
Esos amarraderos son un peligro para los buques, para los muelles de los puertos de Navios, de la ANP y de Ontur, y de la Dársena Higueritas porque si uno direcciona para la Dársena el destrozo puede ser enorme en la misma.
Desde el Portal Apu.uy intentamos conocer quiénes eran las navieras responsables y de dónde vinieron los convoyes. Ante la consulta la respuesta fue que pertenecían “a varias agencias y que las barcazas eran de Paraguay y Bolivia”
Hay responsables en lo que pasó. Es de esperarse que las autoridades actúen en consecuencia, y no tomen esta situación como un hecho aislado, que es lo que ha sucedido en anteriores oportunidades.
La queja de pescadores
En conversación con pescadores, estos compartieron el peligro que implican las barcazas, y agregaron que han generado bancos de arena, lo que, a su vez, afecta la navegabilidad. Apuntaron también que con sus canoas no pueden circular a menos de mil metros de los amarraderos y en “un río de 3000 metros de ancho, en esta zona pescamos del lado argentino, que no se puede, o tenemos que alejarnos para el lado de Soriano”.


