Pese al éxito de la política de alcohol cero al conducir, el uso del celular, el consumo de sustancias prohibidas y la distracción, son nuevos frentes de batalla para que no ocurran siniestros evitables, según Marcelo Metediera, presidente del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial (OISEVI).
La seguridad vial en Uruguay enfrenta un escenario complejo donde la infraestructura y las normas parecen chocar contra un factor difícil de controlar, como es la conducta humana. En diálogo con el Portal APU.Uy Metediera, sostuvo que un problema actual es que “no estamos manejando con la cabeza puesta en el volante", para que no se pierdan vidas.
La distracción como "problema estructural"
Según el jerarca, la mayoría de los siniestros por choques de frente, por alcance y despistes, tienen un denominador común, que es “la distracción”. Y hay un elemento que contribuye con esa distracción de automovilistas, camioneros, ciclistas y peatones y es el “uso del celular”.
A su vez, la falta de atención no es solo técnica sino también ética. Para el jerarca, el tránsito debe entenderse como un ejercicio de convivencia. "Yo espero que tú hagas lo que tienes que hacer, tú esperas que yo haga lo que debo, cuando una de las partes falla, se produce el siniestro", explicó, subrayando que falta preparación y conciencia sobre los riesgos reales de estar al mando de un vehículo.
El Permiso por puntos
Una de las herramientas esperadas para combatir la imprudencia es el “Permiso por puntos”. Metediera confirmó que se viene trabajando intensamente con el Congreso de Intendentes y que existe la posibilidad de que el sistema comience a funcionar a finales de este año, pero que antes habrá “campañas de información”. El sistema no buscará castigar por igual todas las faltas, sino enfocarse en aquellas que ponen en riesgo la vida, como “exceso de velocidad, conducción bajo efectos de alcohol u otras drogas, uso del celular al volante, no uso de casco, cinturón o sistemas de retención infantil”.
El éxito del alcohol cero y el desafío de otras drogas
Un dato revelador que surge de los análisis en seguridad vial es que “el 95,5% de los conductores involucrados en siniestros de tránsito presentan cero alcohol en sangre”. Para Metediera, esto demuestra que esa política ha funcionado, pero advierte que “no se debe bajar la guardia".
Sin embargo, el foco ahora se traslada a otras sustancias. "No pasa lo mismo con el cannabis y la cocaína", señaló. El presidente del OISEVI reconoció que existe una deuda en la fiscalización de estas sustancias en comparación con el alcohol. "Se fiscaliza muy poco. No se sale tanto con las tirillas de detección como se sale con el espirómetro", afirmó. En ese sentido “existen coordinaciones con la Junta Nacional de Drogas, el IRCCA (Instituto de Regulación y Control del Cannabis) y el Parlamento para intensificar los controles” y aplicar las sanciones previstas.


