La antropóloga Susana Rostagnol abrió el ciclo con una invitación a pensar los feminismos desde su pluralidad, construir puentes entre miradas y apostar a una estrategia común frente a los desafíos actuales.
Con una convocatoria amplia y diversa, comenzó el Curso de Formación Política Feminista impulsado por Mujeres Militantes por la Igualdad, una propuesta que busca fortalecer herramientas teóricas y prácticas para la militancia desde una perspectiva de género.
La primera clase estuvo a cargo de la antropóloga y docente uruguaya Susana Rostagnol, quien propuso correrse de una visión única del feminismo para poner en el centro su carácter plural. “No sé si son corrientes o expresiones”, planteó, subrayando que los feminismos no son abstracciones, sino prácticas vivas, encarnadas en militancias concretas, atravesadas por distintas experiencias, territorios y realidades.
Lejos de ver esa diversidad como una debilidad, Rostagnol insistió en que allí reside una de las principales fortalezas del movimiento. Aunque existen diferencias, señaló, todos los feminismos comparten un mismo núcleo: un compromiso emancipatorio y la búsqueda de igualdad. “Ese es el nudo que hace que todas estemos en el mismo barco”, afirmó .
Durante la exposición, la docente desarrolló los tres pilares que, a su entender, sostienen al feminismo: la acción política, la elaboración teórica y la práctica cotidiana. Tres dimensiones que no funcionan por separado, sino que se retroalimentan y permiten comprender y transformar las múltiples formas de opresión que atraviesan a las mujeres.
En ese recorrido, también abordó la evolución del movimiento en el siglo XXI, marcado por la irrupción de nuevas generaciones, el protagonismo en las calles y la emergencia de múltiples agendas. Desde el feminismo de clase hasta el ecofeminismo, el transfeminismo o el afrofeminismo, Rostagnol expuso un mapa complejo donde las luchas se entrecruzan y amplían el sujeto político del feminismo.
Uno de los ejes más destacados de la clase fue la necesidad de construir diálogo entre esas diferencias. La docente advirtió sobre las tensiones internas —generacionales, ideológicas y estratégicas—, pero planteó que el desafío central es tender puentes. “La incomunicación nos paraliza”, sostuvo, remarcando la importancia de generar acuerdos mínimos que permitan sostener la acción colectiva frente a un contexto de avance de discursos antifeministas.
La propuesta formativa, que continuará con nuevas instancias, se inscribe en un momento en el que el feminismo vuelve a pensarse a sí mismo, no solo en sus demandas, sino también en sus formas de organización, sus vínculos internos y su proyección política. En ese marco, la apuesta por escuchar todas las voces aparece como una herramienta clave para fortalecer un movimiento que, en su diversidad, sigue buscando transformar la realidad.
Formación, debate y herramientas para la acción política feminista
El Curso de Formación Política Feminista, organizado por Mujeres Militantes por la Igualdad, propone un espacio gratuito y virtual de 12 clases pensado para militantes y mujeres interesadas en fortalecer su mirada política desde el feminismo. Con modalidad sincrónica y asincrónica, encuentros de una hora y media y acceso abierto a través de su canal de YouTube, el ciclo aborda un recorrido integral: desde las principales corrientes feministas hasta debates actuales sobre economía, trabajo, cuidados, violencia de género, sindicalismo, interseccionalidad y caminos hacia la paridad. Con docentes y referentes de distintos campos, el programa busca articular teoría, militancia y práctica para construir herramientas colectivas en un contexto de nuevos desafíos para el movimiento.


