20 de Noviembre del 2024
Nancy Banchero
Entrevista a Silvia Nane
Nane: “La columna vertebral del FA es igualdad de oportunidades”
silvia nane fa
Foto: Ernesto Ryan
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Por: Daniel Roselli -  En busca de saber por qué votar la fórmula Yamanú Orsi – Carolina Cosse en esta instancia trascendental para los uruguayos, Portal APU.uy recabó la palabra de la  senadora Silvia Nane.

Con voz clara, potente, Silvia Nane expuso algunas de sus tantas razones para llamar a votar por Yamandú Orsi como futuro presidente del Uruguay. “Lo que propone es un proyecto político que tenga la igualdad de oportunidades como columna vertebral”, indicó.

Portal APU.uy la consultó sobre el tema: seguridad y las críticas que el Frente tuvo en su momento de la oposición y parte del actual gobierno. En ese eje, respondió: “el problema de la seguridad pública se ha complejizado muchísimo; tiene mucho que ver con la convivencia, con el mercado internacional del narcotráfico, donde Uruguay juega un papel importante no por el gobierno del Frente Amplio sino por lo que ha sido su histórica debilidad en el lavado de activos”.

¿Dónde pondría el énfasis para convencer a una persona que no tiene decidido el voto, que elija a Orsi - Cosse?

-El Frente Amplio tiene sus bases programáticas a disposición y en continuo perfeccionamiento desde desde diciembre del año pasado. Esas bases programáticas se construyeron con un pie en la realidad de las personas, porque tienen todos los comentarios, sugerencias y críticas que recogimos durante la campaña ‘El Frente Amplio Te Escucha’.  A partir de esa campaña, nosotros fuimos evolucionando alguna de las medidas, hasta las cuarenta y ocho medidas que presentamos en la Plaza de los Toros de Colonia del Sacramento”.

-¿Cuáles son las diferencias más marcadas que hay entre una y otra fórmula?

-El Frente Amplio lo que propone es un proyecto político que tenga la igualdad de oportunidades como columna vertebral; también un país que crezca distribuyendo. Para que ese país crezca necesita incorporar conocimiento, tecnología, investigación, innovación en los sectores productivos que tenemos, como por ejemplo el agropecuario. También necesitamos empezar a revisar la matriz de protección social con una mirada nueva del trabajo del futuro y de cómo Uruguay está encarando el empleo…

-Y la infancia en el Uruguay…

-Necesitamos cambiar la matriz de protección a la infancia y necesitamos entender cómo vamos a ir armando el acceso a los derechos básicos, a la justicia, a una vida libre de violencia. Cómo vamos a lograr pautas de convivencia, que mejoren la seguridad pública. Tenemos un montón de cosas por hacer y para todas esas cosas es necesario lograr participación. Los mecanismos de participación no implican el estado de asamblea permanente, como dice Delgado. Lo que pasa es que se ve que Delgado no comprende mucho lo que son los elementos de participación ciudadana para mejorar la política pública.

Pero el Frente Amplio sí los comprende, son parte de la forma en la que hacemos las cosas. Para lograr la participación de la gente hay que poder confiar y confiarse en que todo eso es posible. Creo que en el proyecto político del Frente Amplio están las bases para hacer de este país un lugar del mundo un poco mejor para todas y para todos.

-Las críticas de la oposición desde antes del 2019 y después, cuando se recuerda la administración del FA, hablan mucho de seguridad. Plantean que fue un debe porque no tiene capacidad para reprimir, o porque no quiere reprimir. Cuando mira para atrás, ¿Qué cosas se hicieron mal y qué cosas se hicieron bien en materia de seguridad?

-A mí me parece que nosotros lo que no podemos hacer es mirar la seguridad en forma simplista, porque es un tema que se ha complejizado muchísimo. El problema de la seguridad pública tiene mucho que ver con la convivencia, con el mercado internacional del narcotráfico, donde Uruguay juega un papel importante no por el gobierno del Frente Amplio sino por lo que ha sido su histórica debilidad en el lavado de activos.

Para poder entender el negocio del narcotráfico hay que poder entender el negocio, justamente. Hay que poder actuar con una política criminal estratégica que se decida entre todos los partidos políticos para poder sostenerla en el tiempo.

Si nosotros borramos de un plumazo al cambio de cada administración, si cambiamos a todos los jefes de policía, nos pasa lo que le pasa a este gobierno que tuvo 43 jefes de policía en la jefatura de todo el país, cada quien con su librito. Nos pasa que si nosotros le damos el pasaporte a un narcotraficante pesado y peligroso (como Sebastián Marset) como decía el viceministro del Interior a la vicecanciller y resulta que el pasaporte se lo da igual, la simbología de impunidad que estamos transmitiendo es mucho peor que cualquier falta de represión al crimen organizado que se pueda hacer. Por lo cual es un tema complejo.

Si nosotros a eso le sumamos la estigmatización social, la fragmentación, la segmentación territorial y a eso le sumamos la desprotección que hay en los barrios de Montevideo, definitivamente lo que nos da es un problema complejo que no se puede abordar con soluciones simplistas. A los problemas complejos hay que ponerles inteligencia e investigación, hay que dotar a la fiscalía de recursos, que el Poder Judicial pueda especializar a su personal y para especializar a los jueces, lo que hay que hacer es votarles el presupuesto. Todo eso forma parte de una realidad compleja y lo que hay que hacer es poner manos a la obra de una realidad compleja con soluciones complejas.

-Los presos son una preocupación que se intenta soslayar, pero la cantidad de presos que hay o personas privadas de libertad, como se dice ahora, es alarmante.  ¿Qué política se debe aplicar a esa realidad?

-Lo que seguro no es, es seguir metiendo más gente presa. Estamos en un sistema carcelario absolutamente desbordado, tenemos arriba de 16.000 personas privadas de libertad, a las que por supuesto no le estamos garantizando la rehabilitación y no le estamos garantizando ni siquiera los derechos básicos. Si nosotros pensamos que meter gente presa va a ser la solución a la represión del delito, realmente estamos tratando de simplificar una realidad mucho más compleja.

El sistema carcelario hoy es un sistema bulímico, que toma la gente de lugares territoriales donde ya sabemos cuáles son y luego  los vomita en muchísimas peores condiciones. Si nosotros seguimos metiendo personas presas como único elemento de represión del delito, lo que estamos haciendo es que en las cárceles se genere el reclutamiento de las bandas narcos que pasen de los barrios a las cárceles y cuando volvamos a ver en un abrir y cerrar de ojos, eso es una bomba de tiempo.

Las cárceles hoy son una bomba de tiempo que no le van a estallar solamente a los que critican las acciones del Frente Amplio, nos van a estallar a todos en la cara si no logramos ponernos de acuerdo en que necesitamos hincarle el diente al sistema carcelario como una política de Estado y que la cosa no es mirando para atrás y trazando rayas entre uruguayos y uruguayas donde me conviene en el marketing político.

-¿Cómo sería la relación de un gobierno del Frente con Javier Milei en la Argentina?

-Las cancillerías serán las encargadas, en la medida que se logren acuerdos beneficiosos para los países.