La emergencia por las lluvias y las inundaciones en Cerro Largo está acaparando la atención local y nacional. Melo y Río Branco concentran los principales impactos. El arroyo Conventos y el río Yaguarón desbordaron, mientras 71 personas permanecen evacuadas en el departamento, según cifras preliminares.
Después de varios días de precipitaciones excepcionalmente intensas, el departamento continúa enfrentando desbordes de cursos de agua, calles y viviendas anegadas, evacuaciones, cortes y dificultades de circulación, mientras los equipos de respuesta mantienen desplegados recursos en Melo, Río Branco y otras zonas afectadas.
La dimensión meteorológica del episodio ayuda a explicar la magnitud del problema. Entre las 7:00 del 15 de agosto y las 7:00 del 19 de agosto, la Laguna Merín acumuló 317 milímetros, el mayor registro del país durante ese período.
Mientras tanto, Plácido Rosas recibió 273 mm, Bañado Medina 252 mm, Fraile Muerto 238 mm, Tres Boliches 234 mm y Río Branco 230 mm. Melo acumuló 228 mm. En otras palabras, una parte sustancial de los mayores registros pluviométricos nacionales se concentró en Cerro Largo.
Estos datos fríos adquieren mayor relevancia porque no se trata de una cuenca que haya recibido una lluvia intensa aislada y posteriormente recuperado su capacidad de absorción. La región acumula varios días de precipitaciones sobre suelos saturados y cursos de agua elevados, una combinación que aumenta la posibilidad de que nuevas lluvias se traduzcan rápidamente en escurrimiento superficial y nuevas crecidas.
Una nueva alerta sobre una zona ya inundada
Si bien el Instituto Uruguayo de Meteorología levantó este jueves 20 de agosto – al cierre de redacción de esta nota - una “alerta amarilla por persistencia de lluvias abundantes”, afectando ahora a localidades más acotadas al sur este del país. Por tanto, por lo pronto no es solamente cuánto pueda llover o no durante las próximas horas; sino las posibles consecuencias si vuelve a llover y sobre qué condiciones hidrológicas.
Melo: el arroyo Conventos volvió a convertirse en una amenaza urbana
La capital departamental es uno de los principales puntos críticos. Melo está atravesada por el arroyo Conventos, curso de agua que desemboca en el río Tacuarí. La ciudad se desarrolló históricamente en torno a este sistema fluvial, y sectores de la rambla y áreas próximas al cauce presentan una exposición particularmente elevada frente a crecidas rápidas.
La geografía departamental contribuye a explicar el fenómeno. Cerro Largo combina la presencia de la Cuchilla Grande, que divide vertientes hidrográficas, con extensas zonas bajas, bañados y áreas próximas a la cuenca de la Laguna Merín. El río Yaguarón constituye además el límite con Brasil, mientras el Tacuarí y sus afluentes —entre ellos el Conventos— estructuran buena parte de la red hidrográfica del departamento.
En Melo, la velocidad de la crecida sorprendió a vecinos y obligó a desplegar operativos de rescate. Durante la madrugada del martes, efectivos del Regimiento Patria de Caballería Blindado Nº 8 ingresaron a las aguas del arroyo Conventos para rescatar personas atrapadas en una vivienda construida sobre pilares en la zona de la rambla costanera. El operativo terminó sin víctimas.
También se registraron personas evacuadas y asistidas por Bomberos y otros organismos de respuesta. De acuerdo a información aportada por el medio digital local “La Red Independiente” con corte de información a las 7 de la mañana de este jueves, se registraba un total de 71 personas evacuadas, distribuidas de la siguiente manera: en la ciudad de Melo suman 19 personas evacuada; siendo 5 hombres, 4 mujeres y 10 menores de edad.
Por su parte en Río Branco, se contabilizaban 52 personas, discriminadas en 29 mayores y 23 menores de edad. La situación obligó además a retirar pertenencias de viviendas ubicadas en sectores bajos y generó preocupación por la continuidad de servicios esenciales.
Documentos de ordenamiento territorial e instrumentos departamentales y de la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua) reconocen históricamente a Melo (Cerro Largo) en nivel de riesgo alto por inundaciones debido a la crecida del arroyo Conventos.
Río Branco: el Yaguarón crece y el agua avanza sobre la ciudad
A unos 80 kilómetros al este de Melo, la situación tiene otra dinámica. Río Branco está directamente vinculado al Río Yaguarón, curso de agua que constituye la frontera con Brasil y que desemboca en la laguna Merín. La ciudad comparte además una relación económica, urbana y territorial particularmente estrecha con la brasileña Yaguarón.
Las lluvias hicieron crecer rápidamente el río y provocaron el desborde hacia sectores urbanos. Entre las zonas afectadas se encuentran el barrio Magallanes y el área comercial. El alcalde Federico López mostró públicamente la situación mediante las redes del Municipio y confirmó que la respuesta local incluía evacuaciones y asistencia a las familias afectadas.
La Prefectura también intervino en las operaciones. Uno de los episodios más visibles fue el rescate, mediante una lancha, de cuatro perros que habían quedado atrapados en viviendas inundadas. El municipio instaló a personas desplazadas en el gimnasio de la UTU y una empresa de transporte debió suspender temporalmente sus actividades.
Una emergencia que excede las ciudades
El problema tampoco termina en Melo y Río Branco. La enorme cantidad de agua caída afecta caminos rurales, pasos y zonas productivas. Entre los puntos reportados figura la Ruta 44, a la altura del kilómetro 58, en Paso Mazangano, donde las condiciones de circulación se vieron comprometidas.
El sistema hidrográfico del departamento conecta además los problemas urbanos con una dinámica territorial más amplia. El río Tacuarí recibe las aguas del Conventos y otros afluentes, mientras el Yaguarón y la Laguna Merín forman otro eje fundamental de drenaje.
La topografía también es determinante; ya que mientras la Cuchilla Grande funciona como divisoria de aguas, hacia el este y sureste predominan sectores de menor altitud, bañados y terrenos particularmente aptos para el cultivo de arroz y otras actividades agropecuarias. Son territorios donde una lluvia extraordinaria puede transformarse rápidamente en anegamiento cuando los suelos ya no tienen capacidad de absorber más agua.
CECOED, Intendencia, Ejército, Policía y Prefectura: una respuesta interinstitucional
Frente al deterioro de las condiciones, el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED) mantiene activa la coordinación de la respuesta. La estructura del SINAE establece que los CECOED articulan territorialmente las acciones frente a las emergencias, bajo la conducción del Comité Departamental de Emergencias.
En Cerro Largo, la respuesta ha involucrado a la Intendencia, Policía, Bomberos, Ejército Nacional, Prefectura y municipios, además de organismos vinculados a la atención social y sanitaria. En Melo, el Ejército desplegó efectivos del Regimiento Patria de Caballería Blindado Nº 8 para rescates y asistencia.
En Río Branco, efectivos del Regimiento de Caballería Nº 7 colaboraron con familias afectadas. El Ejército también previó proporcionar alimentación a las personas evacuadas. Prefectura, por su parte, intervino en Río Branco con embarcaciones para rescates en las zonas inundadas.
Morel habló con Orsi: coordinación entre gobierno nacional y departamental
La gravedad del escenario llevó al intendente de Cerro Largo, Christian Morel, a mantener comunicación con el presidente de la República, Yamandú Orsi. Según informó Telenoche, el presidente llamó al jefe comunal para solidarizarse y ponerse a disposición ante la situación.
Morel valoró el contacto y señaló que la experiencia de Orsi como intendente le permite comprender las dificultades que enfrenta un gobierno departamental durante una emergencia de estas características.
La comunicación entre ambos niveles de gobierno resulta especialmente relevante porque la emergencia ya no se limita a la asistencia inmediata a las familias. También implica garantizar alimentación, alojamiento, rescates, seguridad, circulación, monitoreo de los cursos de agua y recuperación posterior de viviendas e infraestructura.
El riesgo ahora está en la persistencia
El elemento que puede definir las próximas horas no es solamente el volumen de agua ya acumulado, sino la capacidad de la región para absorber y evacuar ese volumen. Los 317 milímetros registrados en Laguna Merín en cuatro días equivalen a más de 300 litros de agua por metro cuadrado. En Plácido Rosas fueron 273 litros; en Bañado Medina, 252; y en Río Branco, 230.
El problema regional: Treinta y Tres y Rocha también están bajo presión
Cerro Largo forma parte de un sistema territorial que no puede analizarse de manera aislada. En Treinta y Tres, el Río Olimar alcanzó niveles próximos a los 8,60 metros y se registraron centenares de personas desplazadas. También se vieron afectados el arroyo Tacuarí y distintos pasos y rutas.
En Rocha, las consecuencias tienen una dimensión vinculada a la producción, ya que más de 200 milímetros de lluvia en algunos puntos provocaron la inundación de entre 5.000 y 6.000 hectáreas de campos bajos, obligando a productores a movilizar alrededor de 15.000 vacunos hacia caminos y terrenos más altos.
La conexión hidrográfica entre estos departamentos, particularmente a través del sistema de la Laguna Merín, convierte la emergencia en un fenómeno regional y no exclusivamente departamental.
Una emergencia todavía en desarrollo
Cerro Largo enfrenta así una combinación particularmente compleja, que involucra lluvias extraordinarias, nuevos acumulados previstos, cursos de agua desbordados, suelos saturados, zonas urbanas vulnerables y una población que continúa siendo desplazada de sus viviendas.
Melo tiene como principal amenaza inmediata al arroyo Conventos y su conexión con el Tacuarí. Río Branco enfrenta el avance del Yaguarón. Y hacia Laguna Merín se concentra una parte de los mayores acumulados pluviométricos registrados en el país.
Las próximas actualizaciones de INUMET y, especialmente, los nuevos relevamientos del CECOED y del SINAE serán determinantes para saber si Cerro Largo comienza finalmente a entrar en una fase de descenso o si las nuevas precipitaciones vuelven a ampliar el mapa de afectación.


