Scaloni y Deschamps protagonizarán la gran final del Mundial de Catar. Ambos integran la selecta nómina de selecciones que fueron finalistas consecutivos además de Italia y Países Bajos, siéndolo Alemania y Brasil en 3 ocasiones sucesivas.
Los vecinos argentinos arrancaron perdiendo, y al igual que España en 2010, llegaron a la final. Solamente que los albicelestes en la época de Italia 1990, no llegaron al título.
Después del dato estadístico, tiene el elenco argentino, destacadas virtudes para entusiasmarse con alzar el tan preciado trofeo.
Ante todo, un técnico joven, pero con personalidad, que aguantó críticas y chaparrones, que nunca le tembló la mano para aplicar cirugía en el equipo luego de la inicial derrota. Los títulos de los medios lamentaron aquel inusual resultado inaugural ante Arabia Saudita calificándolo como “un golpe a la ilusión”.
Ya en el juego ante México, decidió por Acuña en el lateral por Tagliafico, Enzo Fernández por Paredes, Julián Álvarez subrogando a Lautaro Martínez y Mc Allister por Gómez. Los que eran inamovibles titulares, pasaron al banco y Argentina no perdió más. Como si fuera poco el chico Álvarez, centrodelantero ex River Plate y actual Manchester City fue autor de varios goles importantes en instancias claves. Mc. Allister se transformó en el tractor del mediocampo, pero, además, con llegada permanente al ataque y convirtiendo. Enzo Fernández selló la victoria frente a México con un golazo y ha sido un baluarte del conjunto. Acuña, de ida y vuelta permanente por su lateral, fue víctima del penal que Messi cambió por gol para el 2-0 frente a Países Bajos.
La selección es finalista, ganadora, resiliente, y la mano del entrenador ha sido vital para no quedarse con lo que imagino inicialmente. Ordenó al equipo, sabiendo que tenía crédito en el banco, logró revertir el arranque del torneo y ahora sueña con la Copa. Tenía en su caja de herramientas elementos para reconstruir y lo hizo. Además, como si fuera poco, en su equipo cuenta con el mejor jugador del torneo hasta ahora. Messi ha jugado todos los partidos, con alargues incluidos y no solamente ha sido el estandarte del equipo sino el goleador del mundial, compartiendo esa privilegiada posición con Mbappé.
Argentina está a tope en la autoestima y el grupo está fortalecido por las propias decisiones del entrenador, que pasó de villano a héroe, con bajo perfil y necesario temperamento para ser líder nato.
A su frente tendrá a la Francia de Mbappé. Maravilloso y extraordinario jugador, con tantos altibajos que frente a Inglaterra y Marruecos se vio su versión más floja. Desapareció durante muchos momentos de los dos partidos. En cambio, el equipo tiene argumentos sólidos para también soñar con repetir la hazaña de campeonar. Antes del torneo le pasó de todo. Se lesionaron sin chances de participar Pogba, Kante y Benzema. Los tres titulares en el equipo de los “blues”. Sin embargo, logró transformarse en sensación, y finalista.
Hernández y Kounde, dos muy buenos laterales, los volantes Rabiot y Tchouameni, ambos de gran trayecto y juego sostenido, con desgaste incesante, corriendo los 90 de todos los partidos. Giroud el centrodelantero, hace goles y Dembelé es solidario, ambos los socios perfectos de Mbappé. El arquero Lloris, un guardameta de alta competencia, que da seguridad y genera aplausos y un líder espiritual y futbolístico de excepción, Antoine Griezmann. 73 partidos consecutivos con la selección sin faltar a ninguno. El es quien marca, apoya, juega, mete cambios de frente, da asistencias para convertir y hace goles. Como dice el colega español Alexis (Mr. Chip) “el jefe”.
Deschamps va por repetir título como director técnico, habiendo sido además campeón mundial como jugador.
Estas dos potencias futbolísticas, llegan enteras, confiadas, seguras y hambrientas de gloria. Si bien, varios jugadores de las dos selecciones ya conocen la gloria, - a nivel continental y mundial -, tienen una enorme motivación y dos pueblos esperando celebrar.
Sabemos que paralizaran el mundo este domingo 18 con la gran final. Podremos presenciar una contienda que enfrentará a lo mejor del fútbol latino expresado en estas dos formaciones de Sudamérica y Europa.
Ojalá, nada empañe el fútbol y tengamos una cuaterna arbitral acorde a la jerarquía del evento que se jugará en el estadio Lusail, con una capacidad para 88.966 personas - según la FIFA -, es el más grande de cuantos albergaron partidos en esta edición y que fue construido específicamente para la disputa de este Mundial de Catar 2022.
Dos párrafos finales para Croacia y Marruecos. Muy meritorios los dos equipos. Los croatas ganaron al final un solo partido ante Canadá, luego fueron empates y victorias por penales. Su mejor versión fue quitar del Mundial a Brasil.
En cambio, Marruecos, quitó a España y Portugal, juega, tiene un dominio del balón muy bueno y su entrenador Regragui, - que prefirió defender -, tuvo que salir a atacar ante Francia y quedó demostrado que tienen material para justificar su ubicación final entre los cuatro mejores. Creemos merece la tercera posición. Deberá ganar ante Croacia y puede hacerlo.
Queda demostrado - viendo tantos partidos - que Uruguay tenía una selección para llegar bastante más lejos que donde quedó. Pasan los días y se confirma que fue fracaso.
Ernesto Ortiz


