La presentación del documental SILENCIO fue el motivo para contar en Uruguay con la presencia del activista brasileño por los Derechos Humanos, Jair Krischke. En la ocasión también recordó, con emoción, a María Bernabela Herrera Sanguinetti "Belela", también activista de las mismas causas.
El pasado martes 2 de setiembre en la Biblioteca Artigas de la Junta Departamental de Montevideo (JDM), se realizó una entrevista al abogado de Derechos Humanos Jair Krischke, responsable del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil. En esta ocasión su visita tuvo como motivo presentar el documental SILÊNCIO, dirigido por Milton Cougo y Marco Antonio Villalobos en la sala de la Facultad de Información y Comunicación (FIC).
El film es una demostración de la admiración que tienen los brasileños de cómo Uruguay consigue hacer visible, a través de la Marcha del Silencio, la justicia y los Derechos Humanos, por nuestros desaparecidos, como también homenajeando a familiares que buscan y que, en muchas oportunidades, parten sin saber dónde están sus queridos desaparecidos.
La entrevista comienza haciendo mención a un hecho relevante en lo que refiere a los Derechos Humanos y la búsqueda de la verdad, y fue la confirmación de la identidad de los restos del uruguayo Ricardo Altamirano, quien se encontraba en Buenos Aires desde los años 70, y quien fue asesinado el 25 de agosto de 1976. A lo que Jair comenta que es extremadamente necesario la mención y no dejar pasar este hecho.
Abordamos varios temas, aprovechando su estadía por Uruguay, como por ejemplo lo que significa la Marcha del Silencio para ellos.

En otro sentido lo que significa el movimiento pentecostal y su influencia política y económica “que están muy presentes en la política brasilera, es impresionante, a tal punto que en el Congreso brasilero hay una bancada de la biblia.
Y finalizamos con un emotivo recuerdo a Belela Herrera, a quien Jair guarda un gran cariño por su accionar en los años duros de la dictadura que tanto hicieron ambos por evitar que apresen a compañeros, y lo que no es menor, ayudar a salvar vidas.
Una versión que aún no ha salido en portugués y que precisa ajustes para darla a conocer en forma pública y gratuita en breve.
Acompaña también en el foyer de la FIC una muestra de fotos de la Marcha del Silencio.
El estreno de SILÊNCIO se enmarca en las actividades conmemorativas y de reflexión que buscan visibilizar las consecuencias de las dictaduras cívico-militares del Cono Sur y reafirmar el compromiso de las sociedades con los Derechos Humanos.
Dichas actividades fueron promovidas por el Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre, movimiento en que el Jair fue el fundador.
Como abogado de Derechos Humanos, manifestó que la Marcha del Silencio significa un ejemplo que no hay en Brasil y seguramente en la región que movilice tanta gente y de esa manera.
Nosotros admiramos mucho a los uruguayos y sentimos que estamos en deuda.
“Los brasileños no leen, les gusta mas ver televisión, entonces nosotros tenemos que producir documentales y que puedan acceder, vamos a hacer pasar el link para que en cualquier parte del mundo se pueda ver el documental, es eso lo que nos importa y el aporte nuestro”. Enfatizo.
Vinimos para confraternizar con los uruguayos, pero también para aprender.
Y continua “no te imaginas lo que significó para nosotros los brasileros, asistir a la anterior Marcha del Silencio que se hizo en Uruguay, personas en la noche, niños, niñas, jóvenes, veteranos como yo, con ese frio, eso es la demostración de la conciencia política en el mejor de los términos, en impresionante yo tengo una envidia sana, nosotros no logramos esto”. Cuenta con orgullo.
También reflexiona de que en Uruguay han avanzado muchísimo las políticas públicas, y que en ese sentido en Brasil ya no estaba más circulando ese compromiso, tanto entre la gente como en las autoridades.
Por otra parte, se van encontrando recursos para concientizar a los brasileños respecto a los temas de DD.HH como, por ejemplo, estar atentos a los cambios de comportamiento social, y de esa forma a través de la cultura insertar el tema.
Cuenta que en Brasil ya se habían olvidado del tema, hasta que surge la película brasileña llamada Aun estoy aquí, en portugués Ainda estou aquí, dirigida por Walter Salles basada en las memorias de Marcelo Rubens Paiva, ganadora del Oscar, y que puso, de alguna manera, el tema otra vez en discusión en el país.
En Brasil faltan políticas respecto a los Derechos Humanos, por eso, estar acá en Uruguay es impresionante y este año que sepan cumplir.
El rol de la Iglesia en la política y en el parlamento brasileño
Tan grabe es la situación del rol de la Iglesia en Brasil, que hay dos ministros de la Suprema Corte que son de estas Iglesias, y todos llegan por la mano de Bolsonaro extremamente evangélico
“estas Iglesia hacen Brasil, que ya llegaron acá también, tienen proyectos de poder, a través de varios partidos políticos llegan al parlamento y también está trabajando mucho en los estudios para llegar a las carreras de Estados”.
La incidencia de Lula como presidente de Brasil, en ese caso “Lula llega al poder, pero en el Congreso Nacional no llego a la mayoría, tiene que hacer acuerdos, abrir concesiones, es terrible”. Reafirma Jair.
El año que viene hay elecciones y es algo preocupante, esta gente esta ahí, y tiene cualquier cantidad de plata, hay que prestar mucha atención, es imposible comparar con Uruguay.
Respecto al sindicalismo y la incidencia que pueda existir del bolsonarismo en el mismo “Los sindicatos brasileños perdieron la capacidad de movilizar los obreros, hace años que no hay una huelga general, por suerte el bolsonarismo a eso no llego”.
Es tan grave que si mañana muere Bolsonaro no termina, porque contamino a la gente, viene con racismo y nazi fascismo”.
En este intento de golpe había multitudes frente a los cuarteles saltando con símbolos nazis, no tres o cuatro, centenares, y esto es algo que se tiene que estudiar bastante
A su vez haciendo una reflexión comentaba sobre la visita de Rockefeller a Brasil “recuerdo que un periodista regalo unos libritos titulados “Los demonios bajan del norte, el libro decía que estas iglesias fueron la creación de la CIA, algunos veteranos como yo lo recordaran, y lo peor es que Brasil lo recibió bien. Lamenta Jair
La iglesia es un mecanismo de control social, peor que el opio, porque si fuera el opio te somete, ellos accionan y llegan al poder al estado, la justicia y el poder judicial.
Brasil también tiene a las policías militares, que son la creación de las propias dictaduras brasileras, su misión es reprimir y es la policía que más mata en el mundo.
Esa fuerza policial fue creada por la dictadura y aún hoy sigue vigente “yo tengo fotos de ellos con libritos de la Iglesia, lleno de policías militares trabajando en la cabeza de los policías, este periodista se dio cuenta que había unos curas tratando la teología de la liberación, ahí se empiezan a trabajar esta idea”. Explica Jair.
En otros temas, quisimos abordar el vínculo que Jair tuvo con Belela Herrera, que los unió un gran afecto y una muy estrecha amistad.
Ante la consulta de sus recuerdo que aun conserva de Belela Herrera no puede evitar emocionarse, demostrándolo con un sentido llanto de lucha, y sentimiento entrañable.
“Me emociona profundamente, fue una mujer notable, mi querida amiga, trabajamos juntos, una mujer pequeña, débil pero valiente. Extraño mucho a Belela, fue un ejemplo para todos nosotros, me emociono mucho siempre que me acuerdo de Belela. Finaliza notoriamente emocionado.
En Brasil la Sala de ACUR se llama Belela, en Buenos Aires era la oficina para América meridional, en aquellos tiempos era una pequeña oficina, oficiosa no oficial.
“Belela bancaba nuestras locuras de sacar gente, pero llego un momento que había un preso político acá en Uruguay el Científico de biofísica, Claudio Benech pesquisidor del Instinto Clemente Estable, reconocido en Uruguay y en el mundo.

Estábamos planeando sacarlo de un cuartel, vamos a roba un preso político de un cuartel, pero no teníamos certeza de como lograrlo, entonces empezamos a trabajar la ideal.
En ese momento su señora me manda una carta, que aún está en nuestros archivos, Santana do Livramento, estábamos desayunando toda la familia cuando entra un hombre de particular y lleva a mi marido decía la carta.
Hicimos una denuncia en la prensa publica, la Universidad reconoció que era doctor y desaparecido, al mismo tiempo en Montevideo, y al tiempo lo ubicamos, estaba en el infierno tres de Infantería.
Denunciamos a la prensa que esta persona estaba bajo tortura, por si pasaba algo con él, un discurso fuerte fue.
En ese momento fue que planificamos todo, el científico era una persona super inteligente, y fue cuando resolvimos todo, el se da cuenta que hay personas con graves problemas sexuales en el cuartel, y entonces le comienza a contar que hace tiempo que no esta con la mujer, diciendo que si lo dejaban salir iba a hacer esto y el otro, y los demás se entusiasmaron.
Ahí fue la posibilidad de salir que tuvo, y de conversáramos más tranquilo, y al salir a su casa volvía a contar las aventuras sexuales, que los policías estaban esperando.
Lo rescatamos de la casa el 31 de enero, cuando estaba con su compañera. La primera anécdota de sus aventuras sexuales que luego contaba a los policías, conto la primera, la segunda todavía la están esperando.
Por eso digo que Belela se metió en esta aventura, la llame y le pregunte donde iba a estar, en mi casa me dijo, y me pregunto porque, le dije que era porque quería saludarla.
Así fue que el 31 de enero lo sacamos de acá, luego el estatus de refugiado político, entro ilegal a Brasil.
Cuando llego a Brasil, yo lleve a la prensa, algunos periodistas con la intención de que quizá lo metan en cana, pero no matarlo por la presencia de la prensa.
Un periodista saca una nota contando algo verdadero, porque cuando se cruza la frontera los policías estaban borrachos y nosotros cruzamos y nos decían feliz año nuevo, y la nota sale así.
Ahí me mandan a detener por introducir a un extranjero.
Belela Herrera una mujer notable, mi querida amiga, una mujer pequeña, débil pero muy valiente, que se metió en las aventuras nuestras.
“Yo nunca conté a Belela hasta determinado momento cuando en el año 2018 en la cámara de diputados, por iniciativa de Luis Puig me presta homenaje, es ahí que tuve la oportunidad ya que estaba Belela, y uno de los hijos del diplomático, y yo justo estaba cumpliendo 80 años, y le dije:
“Belela me siento muy confortable querida, de poder contarte lo que realmente paso, de porque razón yo quería saber dónde ibas a estar en aquellos duros años 80 para el 81” finaliza.
Una pequeña anécdota de mi querida Belela, una mujer chiquita pero de gran coraje.


