En el seminario “Geopolítica en un mundo en caos”, organizado por SINTEP, especialistas analizaron cómo los medios influyen en el escenario político. Desde el conflicto con Milei hasta el rol decisivo de la prensa en el proceso constituyente chileno, las respuestas expusieron una disputa central: la construcción del sentido común.
En el marco del seminario virtual “Geopolítica en un mundo en caos. Coordenadas para comprender la coyuntura internacional”, organizado por SINTEP, se desarrolló el primer encuentro centrado en el avance de la ultraderecha en América Latina, con foco en Argentina y Chile.
Durante la instancia, que contó con la participación del periodista argentino Fernando Rosso y la dirigente feminista chilena Karina Nohales, se abordaron los procesos políticos recientes y el rol de los medios de comunicación. En ese contexto, una de las preguntas apuntó directamente al papel de la prensa: si los medios han contribuido a amplificar discursos de odio o si han logrado contrarrestarlos y visibilizar las consecuencias de los modelos políticos actuales.
Las respuestas dejaron un diagnóstico complejo, con diferencias marcadas entre ambos países, pero con un punto en común: la centralidad de la disputa comunicacional en los procesos políticos contemporáneos.
Argentina: entre el conflicto con Milei y el cambio de posición de los medios
El periodista Fernando Rosso planteó que el gobierno de Javier Milei mantiene una relación de confrontación permanente con la prensa, enmarcada en un proceso más amplio de radicalización política.“Fue un ataque permanente. Parte del autoritarismo de estas derechas es tratar de que los medios no muestren nada, sobre todo en la calle”, señaló.
Rosso describió un escenario en el que el ejercicio periodístico se volvió más hostil, incluso para cronistas y fotógrafos, quienes debieron adoptar medidas de protección para poder trabajar en coberturas de movilizaciones.
Sin embargo, también marcó un giro reciente en el comportamiento de los grandes medios: “Ahora hay un cambio importante: los grandes medios, con el tema corrupción, le pegan todos los días al gobierno”, explicó, en referencia a investigaciones y coberturas críticas que comenzaron a impactar en la agenda pública.
Este cambio, sostuvo, responde en parte a la propia estrategia del gobierno, que ha tensado su vínculo con sectores mediáticos tradicionales, generando un escenario de confrontación abierta.
Chile: la prensa y la construcción de sentido común
En contraste, la mirada sobre Chile fue más contundente. Karina Nohales señaló que los medios jugaron un rol determinante en el resultado del proceso constituyente.“Los medios de comunicación en Chile han jugado un rol absolutamente decisivo a favor de las fuerzas de la reacción”, afirmó.
Según explicó, la difusión de noticias falsas y narrativas distorsionadas tuvo un impacto directo en la opinión pública, particularmente en sectores populares. “Se logró instalar, a partir de los medios, mentiras que generaron convicciones muy fuertes en amplios sectores de la sociedad”, indicó.
Entre los ejemplos más claros, mencionó la idea, falsamente difundida, de que la nueva Constitución implicaba la expropiación de ahorros previsionales o viviendas. “Había gente que juraba que eso era cierto. Entonces el voto en contra era un voto defensivo, lógico desde esa información”, explicó.
Para Nohales, este fenómeno demuestra cómo la disputa comunicacional puede incidir directamente en procesos políticos estructurales. Las intervenciones coincidieron en que el rol de la prensa no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de una disputa más amplia por el sentido común.
En Argentina, los medios aparecen hoy en tensión con el gobierno, en un escenario de confrontación y reconfiguración. En Chile, en cambio, fueron actores centrales en la construcción de un clima social que condicionó decisiones electorales clave.El debate dejó en evidencia que la comunicación no solo refleja la realidad política, sino que también la construye, la disputa y la redefine.


