27 de Noviembre del 2021
Sala de Redacción
Sudamérica se tiñe de verde otra vez
Palmeiras es bicampeón de la Libertadores tras vencer a Flamengo en el alargue de la final única de Montevideo. El Verdao fue efectivo en momentos clave y superior en lo táctico.
Palmeiras campeón de la Copa Libertadores
Foto: Sofi Torres APU

San Pablo trabaja y Río festeja. Ese concepto, usado para describir particularidades de Brasil, sirve para explicar en cierta forma por qué triunfo Palmeiras ante Flamengo.

Mientras los hinchas del Mengao carioca pusieron color y fiesta a las tribunas, confiados en el potencial ofensivo de su equipo, los paulistas del Verdao vinieron con un plan muy claro para limitar a su rival y llevar el partido al terreno de su conveniencia.

La final de la Libertadores en Montevideo cumplió con la expectativa; un estadio renovado, espectáculo en formato internacional y dos equipos con historia como protagonistas. Flamengo y Palmeiras, campeones de las ediciones 2019 y 2020 respectivamente, buscando el tricampeonato y con valor agregado: para Palmeiras ser el primer bicampeón en 20 años. Para Flamengo mantener su invicto en finales de Libertadores y ser el séptimo campeón invicto de la historia.

A la hora de jugar, los planes fueron claros de entrada: Flamengo apelando al dominio de la pelota y la iniciativa. Palmeiras en actitud de contragolpe y versátil en lo táctico.

En el comienzo el plan de Abel Ferreira fue bien ejecutado: a los tres minutos el primer ataque armado entre Dudú y Roney terminó en un corner. Dos minutos después pase largo perfecto del paraguayo Gómez a la espalda de Filipe Luis, Mayke pica y gana el espacio para desbordar y meter el centro atrás, ejecutado por Rafael Veiga de primera. Gol, ventaja y el golpe de efecto buscado, para que Flamengo haga el gasto en desventaja.

Un plan que también contempló un sistema táctico con permanente movimiento del lateral derecho Mayke y el cierre de Piqueréz hacia la zaga con Gómez y Luan, para pararse con tres centrales por delante de Weverton. Por izquierda Scarpa hacía el movimiento de repliegue y Palmeiras se quedaba con una línea de 5 flexible. En el medio Ze Rafael y Danilo también se movían en función del partido. Sin pelota por delante de los defensas y con ella, uno de los entraba en la línea ofensiva con Dudu y Veiga, los volantes detrás de Rony. El pasaje de esquema de 5-4-1 a 4-1-4-1 le dio flexibilidad para ocupar espacios en defensa y darle variantes a la salida rápida.

La lectura de fuego de Flamengo no cambió: delante de Diego Alves la línea de cuatro con Isla, Caio, David Luiz y Filipe Luis –salió a los 32 por lesión-; Arao y Pereira en el doble cinco, Everton, Giorgian y Bruno Henrique en ataque con Gabriel Barbosa de 9. En desventaja insistió con la posesión y ataque armado, saliendo desde el medio con Arao y Andreas Pereira en circuitos con De Arrascaeta. El uruguayo se movió permanentemente para asociarse, pero sin eficacia, dado que Gabriel estaba bien marcado y Bruno Henrique no tenía espacio para romper en diagonal de izquierda al centro. Insistiendo en el juego interior, David Luiz empujaba desde atrás trasladando hacia campo contrario, pero sin sorpresas ni desbordes por afuera. La única situación clara fue a los 42, con Gabriel saliendo del área y conectando con Bruno Henrique, que la bajó para Giorgian de Arrascaeta. La definición fuerte y abajo del uruguayo no alcanzó para vencer a Weverton.

 

En el complemento Palmeiras se plantó con el objetivo de seguir trabajando el resultado en base a su defensa.

Pero desde lo individual Flamengo empezó a empujar y buscar brechas en el muro del Verdao. Gabriel Barbosa no se estacionó en el centro del ataque y a forzar en el uno contra uno. De Arrascaeta la iba a buscar más atrás y el juego empezaba a fluir. Hubo ajustes en la presión tras perderla y paulatinamente Flamengo empezó a controlar el juego. La movilidad de los volantes centrales de Palmeiras y el retroceso de los laterales ya no alcanzaba. El premio para el rubronegro llegó a los 75, con un arranque de Gabigol como extremo izquierd, pared larga con De Arrascaeta y el goleador de la Libertadores empata con un tiro fuerte al primer palo.

De ahí al cierre del tiempo reglamentario, Abel Ferreria mandó a Patrick y Danilo Barbosa a la cancha para reactivar la recuperación de pelota y darle aire a la salida con Wesley por Dudú. Flamengo ya tenía a Michel y Mateuzinho para darle peso a la banda derecha, donde no pesaron ni Isla ni Everton Ribeiro. Flamengo tuvo su oportunidad para cerrarlo con un ataque de Michel por derecha, pero el remate salió desviado. 1 a 1 en los 90 y la historia se resolvería en alargue… o en los penales.

Kenedy en Flamengo y Deyverson en Palmeiras, ambos delanteros, a la cancha para el comienzo del alargue. Palmeiras sale con un 4-3-1-2, pero Scarpa mantiene el movimiento de retroceso para cambiar el esquema en defensa. Flamengo con 4-3-3, con Kenedy y Michel de extremos. Otra vez para Palmeiras la oportunidad para trabajar y buscar su juego. Para Flamengo una invitación a pisar el acelerador, ganarlo por su peso ofensivo y cerrar la fiesta.

Pero… a los tres minutos Flamengo sale del fondo, Andreas Pereira falla en el control en cancha propia, Deyverson se la roba y se manda hasta el área para pegarle fuerte y a guardar. Otra vez Palmeiras arriba y a trabajar de nuevo.

Esta vez la reacción de Flamengo no se basó en la movilidad para generarse espacios. Hubo presión alta en campo rival, intentó poner la pelota en el área, pero faltó pienso. Renato agotó los cambios con Vitinho y Pedro en el área junto a Gabi, sacando a De Arrascaeta. La pericia de los defensores de Palmeiras para evitar cometer faltas cerca del área impidió que Flamengo explotara el recurso de la pelota quieta, aunque tampoco generó peligro en los cuatro tiros de esquina que tuvo. Mientras tanto Menino entró por Mayke y Felipe Melo por Piqueréz, para robustecer la defensa. La cuestión era sacar lo que viniera y así se hizo.

Los cariocas soñaban hacer la previa de carnaval en Montevideo.

En todo 2021 le ganaron 3 veces y empataron 1 con Palmeiras por el fútbol local. Pero en la final más importante, a la vista de todo el continente, se quedaron sin copa y sin desfile. Los paulistas lo trabajaron, lo sufrieron de a ratos, y lo ganaron aprovechando cada circunstancia decisiva. Y la Copa vuelve a casa, al menos por un año más.  

Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Ramiro Cicao APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Ramiro Cicao APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Ramiro Cicao APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Ramiro Cicao APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados Foto: Sofía Torres APU todos los derechos reservados