24 de Noviembre del 2024
Victor Manuel Rodríguez
Entre compromiso y emotividad...
Lacalle Herrera destacó la importancia de valorar y defender el ejercicio democrático en Uruguay
Lacalle Herrera votando
Foto: Roque Delgado - Portal APU.uy

El expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera participó este domingo en el balotaje presidencial, cumpliendo con su deber cívico en la Escuela Nº 51, ubicada en Montevideo. Pasadas las 17:00 horas, el histórico líder del Partido Nacional emitió su voto en lo que describió como "su última elección", marcando un momento emotivo y reflexivo en su trayectoria política.

Lacalle Herrera destacó la importancia de valorar y defender el ejercicio democrático en Uruguay. "Una elección no es un mero trámite. En Venezuela votan y luego les roban la elección, en Cuba no pueden votar, en Nicaragua tampoco. Entonces, apreciemos esta maravilla de poder votar y que sea respetado el mensaje de las urnas", afirmó el exmandatario, haciendo un llamado a reflexionar sobre los desafíos democráticos en América Latina.

El expresidente subrayó que su voto fue "por sus nietos", pensando en un Uruguay próspero, ordenado y con respeto a las instituciones.

En declaraciones a la prensa, Lacalle Herrera expresó su satisfacción con la gestión de su hijo, el actual presidente Luis Lacalle Pou. "Me siento orgulloso. Ha demostrado una gran capacidad de autocontrol frente a insultos y críticas. Más problemas de los que tuvo no pudo tener, pero los problemas son las pruebas del carácter", resaltó.

El expresidente también elogió al candidato oficialista Álvaro Delgado, describiéndolo como representante de un gobierno "extremadamente exitoso" y confiando en que Delgado transmitirá las virtudes de la actual administración.

Consultado sobre el futuro de la coalición de gobierno y la posibilidad de consolidarse en un único lema partidario, Lacalle Herrera reflexionó sobre la tradición y el cambio: "Son partidos con más de 180 años de historia. No es una decisión para tomarse a la ligera. No hay que cerrarse a lo nuevo, pero tampoco desechar lo viejo".

Sus palabras evidenciaron la importancia que el exmandatario atribuye al equilibrio entre la innovación política y el respeto a las tradiciones que han dado forma a Uruguay.

Luis Alberto Lacalle Herrera presidió Uruguay entre 1990 y 1995, marcando un periodo de importantes reformas económicas, incluyendo la apertura comercial y la modernización del Estado. Aunque su gestión recibió críticas por el impacto social de algunas medidas, su defensa del liberalismo económico y su visión estratégica dejaron una huella en la política uruguaya.

A lo largo de su carrera, Lacalle Herrera ha sido un defensor de los valores democráticos y las libertades fundamentales. Hoy, en el ocaso de su vida pública, se mantiene como una voz influyente en el Partido Nacional, destacando la importancia de la unidad y el diálogo para el futuro político del país.