22 de Junio del 2022
Victor Manuel Rodríguez
La tercera es la vencida
La izquierda llega al gobierno en Colombia con desafíos mayúsculos
Gustavo Petro, presidente electo de Colombia
Foto: Redes sociales de Pacto Histórico

Superada la segunda vuelta en Colombia, las urnas le dieron la victoria al candidato de la alianza progresista, el ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro, alcanzando la mayor votación registrada en la historia electoral colombiana.

Con más de 11 millones de votos, Petro superó al ex alcalde de Bucaramanga – quien buscó presentarse como outsider y renegando del status quo colombiano – Rodolfo Hernández reconoció su derrota y afirmó su deseo para que el nuevo gobierno cumpla sus promesas de campaña, especialmente en tema vinculado a la corrupción.

Para conocer más sobre qué puede esperar Colombia y el resto del continente de este resultado electoral, del proceso de transición hasta la asunción del nuevo gobierno en agosto y cuáles serán sus movimientos para posicionarse como factores de cambio, desde Portal APU.uy dialogamos con politólogo colombiano Felipe Mendoza.

Es central, luego de la jornada de este domingo de elecciones conocer cuál es la primera lectura de la victoria del Pacto Histórico en una nación como Colombia, sobre lo que Mendoza nos comenta que “es la reacción natural de la oscilación del poder de la derecha hacia la izquierda.

En un proceso donde, en términos ideológicos, el manejo del gobierno se había focalizado en la centroderecha, y por muchos años la izquierda tuvo procesos de unidad fallidos que nunca le permitieron acceder al poder.

Hoy, el Pacto Histórico canaliza y recoge toda la indignación contra el estatus quo colombiano y logra sentar las bases de una de entender y realizar la política en nuestro país.

Actualmente "el pacto histórico se encuentra con la posibilidad de tener no solamente presidente de la República, sino también una bancada bastante importante en el congreso que la va a permitir impulsar sus políticas progresistas en la necesidad de consolidar un gran acuerdo nacional. Centralmente el Pacto es la respuesta o la construcción colectiva de la respuesta a un establishment colombiano que ha sido determinado por ciertas instancias a nivel nacional por muchos años”.

En este sentido, consultamos al politólogo sobre ¿qué relación guarda la elección de Petro con las protestas de 2019 y 2021?, a lo que Mendoza afirmó que “es muy difícil atar tan finamente y decir que Petro estuvo detrás de las protestas, pero lo que sí es cierto es que Petro representa y el Pacto Histórico representa esa indignación popular y social frente a las estructuras políticas que han manejado al país por muchos años, prácticamente durante toda la historia de vida como estado nación.

En ese orden de ideas, "los indignados, las clases alternativas logran niveles de articulación y la gente del común logra la oportunidad de un proyecto de gobierno de izquierda basado en otro enfoque de gobierno y en otro enfoque de acción política, lo cual va a generar una transición interesante para analizar en estos días”, puntualizó.

Frente a este panorama, cabe preguntarse cuáles son los desafíos más significativos para la búsqueda de gobernabilidad a la interna del Pacto y con los sectores de la oposición, ante lo cual Mendoza aduce que “ahí radica uno de los aspectos más importantes que tiene el gobierno de Petro porque no solamente es gobernar hacia afuera sino también gobernar hacia adentro, creando puentes y una articulación entre los diferentes sectores y vertientes que existen en el interior del Pacto Histórico que pueden ser o muy afines o naturalmente contrarios"

Por lo cual "el Pacto Histórico tiene que sentar las bases de un gran acuerdo interno para proyectar, tanto una forma de gobierno organizado, estructurado y definido, medido en la posibilidad de implementar las políticas de transición y las políticas progresistas que quieren determinar en su gobierno”, resaltó.

En este complejo contexto, Petro habló de un nuevo posicionamiento con los países de la región y con Estados Unidos, pero, ¿quiénes serán sus aliados?; “aquí volvemos a repetir la lógica de los bloques ideológicos en Latinoamérica y podemos ver como los gobiernos de izquierda o progresistas van a tender hacia la posibilidad de aliarse conjuntamente con políticas complementarias a nivel de Latinoamérica”, argumenta Mendoza.

Al tiempo que rescata que “hoy el resto es no aislarse, sino por el contrario convertirse en un gestor latinoamericano de causas y de necesidades que permitan consolidar más allá de la ideología unas necesidades que tiene toda Latinoamérica en temas de migración, de trabajo y de mil cosas más que hacen necesario que haya más alineación supra-ideológica que en aislamientos ideológicos”.

Mirando hacia la interna colombiana, un acuerdo nacional trasciende el apoyo electoral recibido este 19 de junio, por lo cual es importante conocer cuál es el ambiente para la conformación de una mesa de diálogo amplio que garantice el éxito de este pacto más allá del discurso.

En este aspecto Mendoza es claro en señalar que “Petro tiene un reto muy importante en armonizar su equipo de trabajo en relación a las necesidades del país”. Ya que si “Petro no logra alcanzar la fuerza de adentro hacia afuera va a permitir fisuras que va aprovechar la oposición para tratar de debilitarlo y marcar una evidencia que les permita recuperar el poder”.

No se puede olvidar que “en Colombia hay elecciones territoriales en octubre de 2023, eso quiere decir que en la medida de lo que Petro consolide de aquí a un año largo, su gobierno podrá ser reflejado y desdoblado a nivel territorial”, por lo cual “Petro va a jugar a hacer una alianza con los sectores de centro con el fin de garantizar una gobernabilidad legislativa que le permita impulsar en el Congreso de la República esas posibilidades de transformación estructural que quiere hacer como Presidente en Colombia”.

Para desentrañar lo que se viene, es importante analizar la campaña de Petro para la segunda vuelta y desde allí ubicar cuál será la dialéctica de cara al 7 de agosto -fecha en la cual tomará formal posesión del cargo. Sobre esta arista se logró percibir “que la campaña de Petro logró un ajuste de agenda mediática y cómo a pesar de los ataques con los ‘petrovideos’ la campaña tenía muy clara la necesidad de focalizarse en hacer sentir una representatividad natural”, reconoce Mendoza.

Al tiempo que afirmó que “se logró una presentación de propuestas muy contundentes, no se dejaron quitar la agenda mediática, no se dejaron maltratar a pesar de los ataques y eso fue muy importante y garantía de la clave del éxito en la medida en que le permitió dar el mensaje al electorado de confianza ante las propuestas de la adversidad”.

Esto fue posible apelando “a una unidad del discurso, una unidad de acción y de reacción”, pero de cara al 7 de agosto “se debe pasar de la antítesis a la síntesis y recoger una propuesta generada, porque desde este domingo a las 5 de la tarde (hora de Colombia) dejó de ser el candidato presidencial de la izquierda a ser el presidente electo de todos los colombianos”, puntualizó.

Por lo cual y ante este trascendental hecho “la síntesis es la necesidad de recoger lo que dice la tesis y la antítesis y ahí es donde el gobierno nacional comienza a ganar puntos de aquí al 7 de agosto y de ahí contando sus primeros 100 días para saber cómo reestructura el escenario”, consideró.

Para ello, el gobierno electo deberá transitar por una transición, la conformación de un gabinete y la consolidación de necesarias alianzas, donde se validarán las fortalezas y debilidades de la fórmula victoriosa.

Ante este escenario Mendoza puntualizó que “Petro tiene que ser muy hábil y estructurado en la conformación de su gabinete, porque no solamente tiene que cumplir con los compromisos internos, que le permitan mantener organizado el Pacto Histórico, sino que también tiene que proyectar la gobernabilidad estructural en el plano legislativo”.

Para esto “debe generar una posibilidad de integrar a personas como del Partido Alianza Verde, del Partido Liberal y de los partidos tradicionales como Cambio Radical o del Partido de la U que permitan afianzar esa fortaleza en el legislativo para poder impulsar sus reformas”.

Sin esa fortaleza “difícilmente los debates podrán pasar” ya que no se puede desconocer “que tiene una oposición muy fuerte y va a generar una imposición de lógicas de poder con actores que no se van a distraer de su objetivo final”.

Las propuestas del presidente electo no son fáciles ni pequeñas, temas como: la reforma agraria, la nueva matriz energética o el impulso de una “diversidad económica” plantean desafíos mayúsculos a la futura administración.

En el camino, cabe cuestionarse qué factores podrán robustecer estas propuestas y cuáles podrán ser sus principales frenos. Ante lo cual, el analista político refiere que “lo primero que deberá robustecer será el equilibrio entre sus aliados en el Congreso de la República y una concientización con la sociedad en general, para poder adoptar ese tipo de medidas”.

En esta dirección, Colombia “va a necesitar tener un sistema de pesos y contrapesos lo suficientemente eficaces y de cara a la ciudadanía para que el gobierno nacional pueda sentar las bases de una transformación real”.

La realidad colombiana ha estado signada por una violencia desde distintos frentes que aún no ha cesado a pesar de los procesos de paz en curso en la nación caribeña. En cada proceso electoral los temores de que la violencia impacte de lleno en la política no son menores ni infundados a la luz de una historia de magnicidios.

Desde el Portal APU.uy consultamos a Mendoza sobre este aspecto, para saber sobre los anillos de seguridad del presidente electo, ya que “no desde ahora, sino desde hace tiempo Petro tiene unos anillos de seguridad bastante importantes.

Digamos que hoy, "el esquema de seguridad de Petro debe ser el más poderoso que tenga el país y los organismos de inteligencia del Estado deben estar detrás aportándole seguridad y este tema debe estar siendo tarea de Casa Militar y la Casa de Nariño que desde cualquier otro ambiente”, reconoció.

A modo de conclusión, el director de Punta de Lanza consideró que “el Pacto Histórico y Petro tienen la oportunidad de sentar las bases de una reconciliación nacional bastante importante”.

Sin lugar a dudas “no va a ser un proceso fácil, dado que va a ser un proceso traumático, en la medida en que los colombianos siempre hemos estado divididos desde el mismo momento de la independencia, sin embargo, considero que hay una posibilidad importante de buscar unos escenarios de reconciliación que en política es muy complejo”.

Más que nada porque “para los que uno es bueno para otros no lo es” por lo cual “es muy importante el proceso de asentamiento y permeación del gobierno de Petro que vaya a tener en los primeros 100 días ya que eso va a marcar muchísimo la dinámica del gobierno, la dinámica legislativa y mucho más el reflejo de las elecciones de 2023”.

Se avecinan pues “retos a corto aliento muy importantes que tiene que saber sortear y saber manejar de tal manera que promueva su agenda de transformación progresista en Colombia, pero también logre persuadir y canalizar a los sectores políticos de oposición para que le permitan organizar una nueva estructura política y social en nuestro país”, enfatizó Mendoza.