13 de Julio del 2023
Alvaro Pan Cruz
Una huelga evitable e inevitable
El sindicato de la empresa Acodike inició una huelga por despidos
Concentración en puerta de la empresa Acodike
Foto: apc

Luego de más de 100 días de conflicto y permanentes negociaciones, el sindicato de la empresa Acodike declaró la huelga ante la intransigencia de lapatronal y la inoperancia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

El ljueves 13 de julio, en una jornada de frío polar el calor de los distintos sindicatos que se hicieron presentes en la entrada de la empresa Acodike mostraban la voluntad de appoyar la decisión de la Asociación Laboral de Funcionarios de ACODIKE Supergás (ALFAS) de instalar una huelga para defender los puestos de trabajo.

A lo largo de más de 100 días el sindicato realizó innumerables reuniones con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) pero en casi todas las ocasiones la dirección de la empresa se negó a llegar a un acuerdo.

Quienes hicieron uso de la palabra en el acto fueron contestes en afirmar que Acodike tuvo, desde el comienzo, la intención clara de destruir al sindicato. El presidente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS), Favio Riverón, afirmó que los empresarios "se metieron con lo que no debían, las familias".

El dirigente del PIT-CNT, Gabriel Molina, llamó indirectamente a boicotear a la empresa cuando se preguntó y respondió: "¿Yo tengo la obligación de comprar garraffas de Acodike? No". 

Luego de la solidaridad de los sindicatos presentes y expresamente de la Federación Ancap (FANCAP) a través de su presidenta Natalia Belo y del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) con la intervención de Gabriel Nánchez, fue el turno de la propia dirigencia de ALFAS. 

Con la emoción y la bronca contenidas por las desazón de tener que llegar a una instancia de huelga, algo extremo y definitivo en un conflicto, Andrés Guichón, acompañado por Danilo Barreto se lamentó de no haber obtenido el respaldo de las autoridades en la defensa de sus puestos de trabajo.

Precisamente, en cada uno de los breves discursos que acompañaron la instalación de la huelga, el hilo conductor fue la actuación ministerial que por omisión más que por acción terminó favoreciendo la intransigencia de la empresa que parece tener el objetivo claro de sentar un precendente en materia de desarticulación del aparato sindical.