El meteorólogo de Uruguay, Nubel Cisneros, hace un par de meses anunció en un informe brindado al Portal APU.Uy que, a partir de agosto, el país ingresaba a una fase distinta y ahora reafirma su pronóstico.
Uruguay, como el resto de la región, comienza a estar afectado por el “Super Niño”, que tiene “eventos severos de tormentas”. La tendencia es que “tal vez a partir de la segunda semana de agosto “la humedad y las temperaturas comiencen a elevarse rápidamente”, indicó el profesional al portal.
Ingresará “mucho viento del norte, que es el que aporta mayor temperatura y mayor presencia de humedad. Y ante los efectos de este Niño que comenzó a aparecer en la región genera muchas lluvias, eventos severos de tormentas, vientos por encima de los 100 km hora, granizadas. Van a ser eventos repetidos y de largo plazo”.
Cuando dijo de “largo plazo”, aclaró que abarcará “también el verano. Recién allá por marzo podríamos tener un cambio en este atípico tiempo adverso”.
Se prevén “condiciones muy complicadas para lo que es la actividad agropecuaria, la ganadería, y el turismo. El panorama es poco alentador. Ojalá no tengamos que lamentar desgracias humanas. Hay que extremar las precauciones”.
Al referirse a los fenómenos de vientos que “van a superar largamente los 100 a 120 kilómetros hora, serán muy destructivos”. En ese sentido, tuvo presente que “Uruguay –por razones económicas- pasó a una tendencia de construcciones livianas, como chapa de zinc e hisopanel, y eso va a ser complicado de acuerdo a la intensidad del viento que se prevé y como digo, una chapa que vuela es una guillotina suelta”.
Así como se han dado y se prevén vientos de gran intensidad, las lluvias extremas no se quedan atrás, provocando desborde de cauces de agua de cañadas, arroyos y ríos. Esto se está dando ya en el norte y seguirá en el resto del país, porque el fenómeno del Niño va a afectar tal vez en algunas zonas menos y en otras más, pero abarcará a todo el Uruguay, no determinados departamentos como se dice en algunos pronósticos”.
Lo que comenzó a llamarse el fenómeno Godzilla, es “un Niño superalimentado, con temperaturas que ingresarán por el Pacífico, más el cambio climático. Las temperaturas serán cada vez más elevadas, con 30 y pico de grados al norte y en el resto del país entre los 26 y 28 grados. Y a medida que avancemos hacia los meses de noviembre y diciembre, indudablemente que las temperaturas van a ser bastante más elevadas”.
Cisneros dijo que “hay que prevenir, no pensar que esto le va a pasar a otros, no, está todo el país bajo las mismas condiciones de riesgo”.


