La edición 2025 del Digital News Report, elaborada por el Reuters Institute de la Universidad de Oxford, traza un panorama inquietante y revelador sobre el consumo de noticias, la erosión de la confianza en los medios y la transformación radical del ecosistema informativo en plena era de la inteligencia artificial generativa.
A partir de encuestas realizadas en 47 países —que abarcan más del 50% de la población mundial—, el informe ofrece un diagnóstico crudo y urgente para la industria periodística global.
Menos noticias, más escepticismo
Uno de los hallazgos más contundentes del informe es la disminución sostenida en el consumo de noticias. Solo el 22% de los encuestados afirma confiar en “la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo”, una cifra que muestra un descenso de dos puntos respecto al año anterior. La fatiga informativa y la desafección se expresan también en la reducción del número de personas que acceden a noticias diariamente, especialmente entre los menores de 35 años .
El informe subraya que la desconexión no es producto únicamente de las plataformas digitales, sino también de la percepción de que las noticias tradicionales “no reflejan las preocupaciones reales de las audiencias”. En países como Estados Unidos y Reino Unido, el escepticismo hacia los medios es más fuerte entre los sectores jóvenes y menos ideologizados.
El dilema de la sostenibilidad: Menos clics, menos ingresos
El modelo de negocio digital basado en publicidad y tráfico ha tocado fondo. Los datos revelan que solo un 17% de los encuestados paga por contenido periodístico en línea, y la mayoría muestra escaso interés en hacerlo en el futuro. Esta crisis de ingresos, agravada por las políticas de plataformas como Meta (que reduce el tráfico derivado hacia medios), está forzando a muchas redacciones a recortes drásticos, cierres o fusiones .
En este contexto, el informe advierte que los medios locales y regionales son los más amenazados, debilitando el pluralismo y la rendición de cuentas democrática.
La IA generativa y el nuevo paisaje de la desinformación
Quizás el aspecto más disruptivo del Digital News Report 2025 es el avance de la inteligencia artificial generativa. Aunque los medios tradicionales comienzan a incorporar herramientas como ChatGPT para automatizar tareas y producir contenidos, la mayoría de las audiencias muestra “alta desconfianza” frente a contenidos elaborados por IA sin supervisión humana .
El documento plantea una paradoja: mientras los periodistas enfrentan presiones laborales y económicas, las audiencias exigen mayor precisión, transparencia y responsabilidad ética, especialmente en un entorno donde los contenidos falsos o manipulados pueden viralizarse con rapidez.
¿Hacia un ecosistema pos-plataforma?
Otro cambio notable es el debilitamiento del papel de Facebook como fuente primaria de noticias, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que migran hacia TikTok, YouTube o Instagram. Sin embargo, esta transición no implica una mayor exposición a contenidos periodísticos. La lógica algorítmica favorece el entretenimiento sobre la información, y esto ha reducido el alcance de las noticias de interés público
En este nuevo ecosistema, los creadores de contenido independientes y los influencers políticos adquieren un peso inédito en la formación de opinión, desplazando a los medios tradicionales en sectores clave de la audiencia juvenil.
El reto pendiente: Reconectar con la sociedad
El informe no se limita al diagnóstico: llama a repensar la misión pública del periodismo. Reconectar con audiencias diversas, explicar mejor los temas complejos y transparentar procesos editoriales aparecen como tareas urgentes. También destaca que el periodismo que promueve la rendición de cuentas, la información basada en datos y el servicio público sigue siendo valorado… aunque consumido por una minoría.
En resumen, el Digital News Report 2025 lanza una alerta a periodistas, editores, reguladores y ciudadanos: la credibilidad de la información está en juego. Sin confianza, no hay democracia sólida. Sin sostenibilidad, no hay periodismo libre. Y sin innovación ética, no hay futuro informativo.


