El 26 de abril de 1986 explotó uno de los cuatro reactores perteneciente a la central nuclear de Chernóbil. La negligencia causó el desastre, lo que provocó la muerte de alrededor de 4.000 personas, y más de 200 000 kilómetros cuadrados de Europa fueron contaminados.
Detalles de la catástrofe nuclear
En la ciudad de Prípiat, que hoy pertenece a Ucrania pero en 1986 formaba parte de la Unión Soviética, ubicada a 18 kilómetros de Chernóbil, se encontraba la central nuclear Vladímir Ilich Lenin. Pripiat se construyó a 3 kilómetros de la central para sus empleados. Allí vivían alrededor de cincuenta mil personas.
Era la hora 1:23 am del 26 de abril de 1986, cuando se produjo la explosión. Trabajadores incumplieron los protocolos de seguridad. En un mantenimiento rutinario, técnicos quisieron probar si en caso de que la central quedara sin suministro energético podía enfriarse el reactor. Por el contrario, el combustible de uranio se recalentó y generó una serie de explosiones en su interior, que a pesar del intento por apagar el reactor, quedó expuesto y expulsó radiación a la atmósfera durante 10 días.
Este accidente ocurrió en el reactor RBMK 4 que había comenzado a operar en 1983. La central nuclear no contaba con una “estructura de contención”, una cúpula de hormigón que funcionaría para mantener la radiación dentro de la planta en caso de accidente. Esto provocó que la radiación saliera a la atmósfera cubriendo un radio de 150.000 kilómetros cuadrados. La lluvia radiactiva fue 400 veces superior a la radiactividad liberada en Hiroshima en 1945, y su altitud alcanzó unos mil metros.
Fallecieron 28 personas y hubo más de 100 heridos en primera instancia.
Negación
La Unión Soviética intentó eludir el incidente, porque el costo político sería muy alto. Pero dos días más tarde debieron reconocer lo ocurrido. La radiación había llegado a Suecia. Mientras monitoreaban la calidad del aire en una central nuclear del país, encontraron niveles de radioactividad elevados y pidieron explicaciones de lo que estaba ocurriendo.
Los habitantes de Prípiat fueron desalojados 36 horas después del accidente, prácticamente sin información de lo que realmente estaba sucediendo. Salieron con las pertenencias más necesarias y la esperanza de volver en pocas semanas, pero nunca regresaron. La ciencia dice que este lugar no será seguro para habitar en los próximos 20.000 años.
Mientras miles de personas abandonaban la ciudad, otros miles ingresaban. No existen datos oficiales, pero se cree que alrededor de 60.000 personas, a los que se les llamó “liquidadores”, se expusieron a la radiación para combatir el desastre de diferentes maneras: apagando las llamas, enfriando el combustible nuclear, evacuando, descontaminando, construyendo una estructura de contención, entre otros.
Contención tardía
El primer sarcófago demoró 206 días en construirse. Esta estructura de contención, que debió haberse construido para prevenir, se levantó para intentar contener el daño ya causado. Se utilizaron 400.000 metros cúbicos de concreto y 7.300 toneladas de metal. Quienes construían no podían estar allí más de 7 minutos por el peligro a la radiación, y al acabar debían tirar sus ropas.
No se sabe cuánto, pero miles de personas murieron en esos trabajos. Muchos de ellos perdieron su vida por graves enfermedades producidas por la alta radiación. Y a pesar del esfuerzo realizado, el sarcófago era inestable. El 12 de febrero de 2013 el techo colapsó por la cantidad de nieve alojada sobre él y la construcción deteriorada por la radiación. Era necesario construir una nueva protección y ya se estaba trabajando en ello.
El nuevo sarcófago fue diseñado para soportar 100 años. Debe aguantar la exposición a la radiación, tornados, lluvias, terremotos y cualquier eventualidad de gran escala. Tuvo un costo de mil quinientos millones de euros que fueron proporcionados por el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y la colaboración de 28 países. Trabajaron más de diez mil personas en la imponente obra de ingeniería. Una cúpula movible de 110 metros de alto, 150 de ancho, 256 de largo y un peso mayor a 30.000 toneladas. Se inauguró en noviembre de 2016.
A pesar del accidente, la central nuclear siguió funcionando. En 1996 los reactores 1 y 3 dejaron de operar. El último reactor siguió en funcionamiento hasta el 15 de diciembre del año 2000.
En la actualidad Ucrania cuenta con 15 centrales nucleares.
Nota relacionada: https://apu.uy/noticias/la-energia-nuclear-no-es-una-opcion


