Martin Craciun es docente universitario y Asesor del Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo, curador general del centro de exposiciones SUBTE.
Fue co-curador del Pabellón de Uruguay en la 12a. Bienal de Arquitectura de la Bienal de Venecia (2010), co-curador del Pabellón de Uruguay en la 14a. Bienal de Arquitectura de la Bienal de Venecia (2014). Representó a Uruguay en la XII Bienal de la Habana (2015), la 7ma y 11va Bienal del Mercosur (2009 y 2018) y tantas otras en Europa y Latinoamerica. Esta es la charla que mantuvimos con él.
Roberto Saban: Martin, tu viviste la dictadura en tus primeros 3 años. Como curador del SUBTE ¿cómo te involucró personalmente el armado de esta muestra sobre un período del que no fuiste testigo?
Martin Craciun: Efectivamente, en la construcción del proyecto 50 AÑOS, el hecho de que yo efectivamente no haya vivido ese periodo, fue algo que tomamos en cuenta especialmente.
Desde el SUBTE decidimos ampliar el equipo curatorial, y en el caso de Jorge Francisco Soto (curador invitado junto a Ionit Behar), él sí vivió ese período tan oscuro y significativo para nuestro país.
Una de las premisas principales de la muestra 50 Años fue la de no producir una exposición de carácter documental, sino que tenga la capacidad de aportar a una discusión necesaria sobre nuestro presente desde el arte contemporáneo. Entonces el proceso de trabajo fue intenso y largo para poder construir tanto discursiva como formalmente un cuerpo expositivo que de cuenta de la relevancia de estos 50 años para la construcción de nuestra sociedad.
RS: ¿La convocatoria fue por los 50 años de la dictadura uruguaya, pero cada artista de la región trajo el drama histórico de su país de origen? ¿Eso, fue una sorpresa o estuvo pautado así?
MC: El proyecto 50 AÑOS fue pensado de esa manera, regional, intergeneracional, diverso e inclusivo.
Creemos que el arte contemporáneo es un ámbito para pensar las relaciones y poner en crisis conceptos e ideas, nos importa de sobremanera ampliar la mirada y en ese sentido buscamos la inclusión de las realidades del cono sur.
Estas historias se asemejan y complementan al punto que logran articularse de muy buena manera. Los artistas han reflexionado mucho sobre las condiciones que les tocó vivir pero también han construido lazos de solidaridad, han viajado y compartido otras realidades.
Por otro lado es importante entender las dictaduras en Latinoamerica como un sistema, que efectivamente tuvo su coordinación en su aparato represivo, el terrorismo de estado y la violencia ejercida sobre sus ciudadanos. Por eso convocamos artistas de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.
RS: Una de las sorpresas que trae el SUBTE es la luz natural que le llega de una finalmente abierta claraboya. ¿Porque tanto tiempo tapada y como se lee este cambio de gran luz a una muestra de tanta oscuridad de la condición humana?
MC: Nos interesaba que 50 AÑOS fuera una muestra “luminosa”, que simbólicamente y literalmente entrara la luz. La claraboya para el espacio del SUBTE es un elemento que para algunos diseños expositivos complica, distorsiona, la luz solar no es pareja, genera sombras y se va moviendo por el espacio a lo largo del día.
De igual manera es perjudicial para las fotografías y pinturas porque la luz solar directa las deteriora. Haciendo estas salvedades y tomando los recaudos apropiados logramos tener la claraboya despejada.
Para esto tuvimos que realizar una obra de mejoramiento del espacio y retirar una lona que la cubría.
El efecto es muy satisfactorio, ver el cielo y la calidad de la luz solar hace que el espacio se expanda y las obras tomen otra dimensión.
RS: Nos gustaría que los lectores de APU.uy pudieran leer en este reportaje de los 28 artistas que están presentes en esta muestra, pero para elegir algunos y que se entusiasmen a bajar a la Plaza Fabini. ¿Cómo armaron y que conceptos aporta la instalación de Nelbia Romero (Durazno, 1938-2015) de una escuelita en pequeño encerrada entre muros, e inmersa en dos paredes con palabras guaraníes de uso común?
MC: Sí, la obra ¨Más allá de las Palabras¨ de Nelbia Romero, fue un proyecto en el que tomamos especial cuidado.
Fue una premisa de la exposición que Nelbia Romero fuera una de las artistas a incluir, ella fue una activa militante en contra de la dictadura con una producción artística significativa y sumamente relevante para entender el arte en el Uruguay de la post dictadura.
Jorge Soto había colaborado con ella en varias de sus piezas, es entonces que decidimos reproducir esta gran instalación. Para ello trabajamos con Mariela Blanco y la hermana de Nelbia junto a un equipo.
En base a fotografías, memorias, anotaciones y viejos catálogos logramos reconstruir la obra con la autorización de la familia.
¨Más allá de las Palabras¨ es una pieza muy importante para 50 AÑOS, habla del genocidio de un pueblo, pero también del autoritarismo, de la educación y de la dictadura como la materialización de un legado de violencia y terrorismo que tiene las raíces en la fundación de nuestro país.
RS: La instalación de Luis Camnitzer (Lübeck, 1937) aturde en una sala oscura y apunta dardos críticos hacia un tipo de educación y quizás la alienación que llevan los medios de comunicación. ¿Podrías contarnos que ha dicho Luis de esta obra propiedad del Guggenheim? (*)
MC: Es una obra muy potente, Lección de Historia del Arte No. 12. Al entrar a la sala nos aturde el resplandor de las imágenes vacías, y la superposición de disparos de los 10 proyectores de diapositivas. La luz reflejada sobre la pared y el continuo click generan una atmósfera de tensión. Estás conferencias o lecciones nos hablan de la construcción de las narrativas, de educación, de la conformación de la memoria oficial, pero también acerca de la espectacularización de los relatos. Luis Camnitzer hace un ejercicio crítico agudo sobre un tema que personalmente le ha preocupado a lo largo de su carrera.
RS: Casi todas me atravesaron el alma y voy a volver de nuevo varias veces antes del cierre el16 de setiembre. Elegí al azar otra obra que te merezca ser mencionada.
MC: Me interesa destacar la obra de Feliciano Centurión, un pequeño bordado, hecho sobre una frazada.
Feliciano Centurión fue un artista paraguayo que se mudó a Buenos Aires y que murió tempranamente por complicaciones relacionadas al SIDA en los 90.
En su obra se lee la frase “acabo de tomar conciencia que vivo proyectado al futuro”.
Personalmente es una obra que me ha hecho pensar mucho. Que nos permite reflexionar en el marco de la exposición 50 AÑOS, la dictadura y las disidencias.
Que pone en juego un montón de temas que usualmente no están presentes, al menos en las conversaciones cotidianas. Temas de género, identidad y disidencia sexual, es muy necesario pensar la dictadura desde esas perspectivas.
La violencia ejercida sobre estos colectivos fue brutal. Centurión nos trae la idea del futuro, en una exposición que mira para atrás pero que intenta mirar para adelante, para construir un imaginario, para aportar a pensar, ¿qué tipo de sociedad tenemos?¿qué sociedad queremos?¿que hemos aprendido?.
Vivimos en el día a día, hemos perdido nuestra capacidad de proyectarnos en el tiempo como sociedad.
Feliciano Centurión utiliza un medio que no era considerado estrictamente artístico, el bordado, un medio que tradicionalmente fue asociado a las labores domésticas y a lo femenino para hacer casi una declaración de principios.
RS: Hay una pared llena de nombres de instituciones y embajadas que apoyaron a la organización del SUBTE de Intendencia de Montevideo.
MC: La exposición no habría sido posible sin el apoyo de todas estas instituciones, La Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, las Embajadas de Argentina, Brasil, la Facultad de Artes de la UdelaR, el Goethe Institut, IMPO, entre otros. Fue muy interesante encontrar gran recepción por parte de las Embajadas de Brasil y Argentina quienes posibilitaron que en la inauguración nos visitaran Regina Silveira y Lenora de Barros de Brasil, Gabriela Golder de Argentina, Nicolás Franco de Chile. Rivane Neuenschwander nos visitará pronto.
Es sumamente importante esto, encontrarse con los hermanos de la región, intercambiar y darse cuenta que las realidades son muy parecidas en nuestros países, que las historias locales se parecen mucho.
Hacer visible la solidaridad, reforzar nuestros lazos es algo muy importante. Quienes vinieron a la inauguración pudieron interactuar con estos artistas, creo que eso tiene un gran valor.
Por otro lado, los aportes van a permitir que publiquemos un extenso catálogo, de manera de construir un registro visual y textual de lo que pasó para las generaciones que vienen. También hemos recibido el apoyo de galerías y coleccionistas que nos prestaron obras, de otra manera hubiera sido muy difícil construir esta exposición.
El arte necesita de este ecosistema para trabajar, estamos muy contentos con la recepción que ha tenido el proyecto.
(*) Adjuntamos el video donde recorremos la muestra con Martin y una entrevista hecha a Luis Camnitzer sobre el tema desde New York.


