El nuevo ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Gabriel Oddone, asumió su cargo con un discurso marcado por la estabilidad macroeconómica, la necesidad de acelerar el crecimiento y el fortalecimiento de la protección social.
“Uruguay no puede sostener su matriz de protección social si crecemos al 1% como en la última década”, afirmó, dejando en claro que su gestión estará orientada a impulsar reformas estructurales. Con un enfoque pragmático y alineado con la visión del presidente Yamandú Orsi, Oddone delineó los principales desafíos económicos del país y las estrategias que buscará implementar para fortalecer la competitividad, atraer inversiones y mejorar la cohesión social.
Balance de la situación económica y prioridades del nuevo gobierno
Oddone describió un panorama desafiante, marcado por tres grandes tendencias globales: el cambio climático, las tensiones geopolíticas y la aceleración del cambio tecnológico. “Estos factores impactan directamente en la política económica, en las estrategias de financiamiento y en la atracción de inversiones”, sostuvo. En este contexto, subrayó tres prioridades fundamentales para su gestión:
- Acelerar el crecimiento económico: Uruguay necesita expandir su economía a un ritmo más dinámico para sostener su sistema de bienestar.
- Fortalecer la matriz de protección social: Aunque Uruguay cuenta con un sistema sólido, Oddone destacó que aún “no es inclusivo para todos los uruguayos”.
- Garantizar la seguridad y el bienestar: Asegurar recursos para fortalecer la seguridad pública y las políticas de inclusión social será clave en este período.
- “La estabilidad macroeconómica es el ancla del sistema”, enfatizó, dejando en claro que su equipo trabajará con disciplina fiscal y una agenda de competitividad orientada al crecimiento.
Relación con empresarios, trabajadores e inversores extranjeros
Uno de los puntos clave del discurso de Oddone fue su enfoque en mejorar la competitividad del país. “Uruguay es una economía eficiente, pero tiene enormes oportunidades para mejorar su competitividad”, explicó, adelantando una agenda de reformas microeconómicas. Para ello, se propone:
- Estimular la inversión en ciencia, innovación y tecnología.
- Simplificar trámites y eliminar regulaciones redundantes.
- Facilitar la actividad del sector exportador.
- Atraer inversión extranjera con políticas claras y predecibles.
Además, resaltó la importancia de generar consensos con empresarios y trabajadores para garantizar estabilidad en el mercado laboral y fomentar la creación de empleo, en especial para los jóvenes, uno de los sectores más afectados por el desempleo.
El ecosistema político y la articulación ministerial para garantizar recursos
Oddone subrayó la necesidad de trabajar en estrecha coordinación con el resto del gabinete y con el Parlamento para aprobar las reformas necesarias. “Tenemos una fuerte vocación por la articulación con el Parlamento. Este periodo requiere un conjunto de leyes que signifiquen cambios estructurales”, afirmó, adelantando su intención de construir mayorías que hagan esas reformas irreversibles.
Además, destacó que la estrategia económica estará completamente integrada con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, asegurando que las decisiones económicas se tomen en un marco coordinado y eficiente.
Cooperación internacional e integración regional
El nuevo ministro enfatizó la importancia de la cooperación internacional como herramienta para impulsar el desarrollo económico. En este sentido, mencionó que trabajará de la mano del canciller Mario Lubetkin para fortalecer la atracción de inversiones y consolidar la presencia de Uruguay en mercados internacionales.
A nivel regional, Uruguay enfrenta el desafío de posicionarse estratégicamente dentro de los bloques económicos y aprovechar nuevas oportunidades de comercio. Oddone reconoció que las tensiones geopolíticas globales pueden afectar el flujo de inversiones y el comercio exterior, por lo que su gestión se enfocará en diseñar políticas que permitan a Uruguay adaptarse a un escenario cambiante.
Las nuevas tecnologías como motor del desarrollo económico
Oddone reconoció que la aceleración del cambio tecnológico representa tanto un desafío como una oportunidad para Uruguay. “Es crucial garantizar condiciones laborales razonables en un mundo donde la automatización y la digitalización están transformando el empleo”, afirmó. Para ello, su equipo económico impulsará medidas que fomenten la incorporación de tecnología en los sectores productivos, con el objetivo de mejorar la competitividad y generar nuevas oportunidades de empleo.
Además, destacó la necesidad de fortalecer el acceso a la educación y a las becas como herramienta para garantizar que los jóvenes adquieran las habilidades necesarias para el mercado laboral del futuro.
El rol del sistema público de medios en la cultura económica y el emprendimiento
En su intervención, Oddone también hizo referencia a la importancia del sistema público de medios como una herramienta clave para la promoción de la cultura económica y el apoyo a los microemprendedores. “El acceso a la información económica es fundamental para que las familias y los pequeños empresarios puedan tomar decisiones estratégicas”, sostuvo.
Su gestión buscará fortalecer los canales de información y educación financiera para garantizar que todos los ciudadanos, independientemente de su nivel socioeconómico, puedan acceder a herramientas que les permitan mejorar su bienestar económico.
Una agenda ambiciosa para un nuevo ciclo económico
El discurso de Gabriel Oddone dejó en claro que su gestión estará marcada por el pragmatismo y el compromiso con el desarrollo sostenible. Con una agenda que combina disciplina fiscal, competitividad, inclusión social y modernización tecnológica, el nuevo ministro enfrenta el reto de dinamizar la economía uruguaya en un contexto global complejo.
Resta por ver cómo su equipo logrará articular los consensos necesarios para llevar adelante las reformas planteadas y convertir las oportunidades en realidades tangibles para el país.


