El pasado 18 de junio, la empresa UPM reportó un nuevo incidente ambiental: un derrame de lixiviados en el arroyo Sauce, originado por su segunda planta de celulosa ubicada en Durazno. Este evento recuerda a un episodio similar ocurrido aproximadamente un año atrás, cuando un derrame de la misma empresa causó la muerte de fauna acuática y dañó el río Negro.
El Ministerio de Ambiente (MA) ha expresado su preocupación, dado que UPM notificó del incidente ocho días después de haberlo detectado. Esta demora en la comunicación al MA ha generado inquietud y críticas sobre el manejo de la situación por parte de la compañía.
Técnicos del MA se trasladaron al lugar para tomar muestras y recolectar información detallada sobre el derrame. Según el informe del ministerio, el vertido consistió en “lixiviado de la celda de disposición final de residuos sólidos industriales”, con contenidos como Demanda Química de Oxígeno (DQO), fenoles, cloruros y sulfatos. La caracterización del lixiviado revela una composición química que podría tener graves impactos ambientales.
El informe del MA también señala que la empresa no habría cumplido con las pautas de operación estipuladas en el Plan de Gestión Ambiental vigente. La acumulación de lixiviado dentro del pozo de bombeo y su escape incontrolado a través de las conducciones, en lugar de seguir los procedimientos establecidos, evidencian fallos en la gestión ambiental de la planta.
La repetición de estos incidentes subraya la necesidad de una vigilancia más estricta y medidas correctivas efectivas para evitar futuros daños al ecosistema. La comunidad y las autoridades ambientales estarán atentas a las acciones de UPM y a las posibles repercusiones legales y ambientales que puedan derivarse de este nuevo derrame.


