En busca de esa perra vida, pero también de los dulces sueños nos adentramos en pleno Barrio Sur a We! Producciones para conversar con Alfredo Goldstein, director de teatro, crítico y periodista, con una extensa trayectoria en la crítica teatral, de esos a los que la jerga teatral denomina como “bicho de teatro”.
Nadie desconoce que el teatro en el Uruguay ha sobrevivido a crisis de todo tipo, pero las manifestaciones teatrales han estado allí siempre a la vanguardia demostrando que las tablas siguen siendo el lugar que comunica, que nos hace pensar, y nos muestra que resiste y que renace siempre como el ave fénix.
Es por ello que, entrevistando a Alfredo Goldstein, uno no deja de sorprenderse con la pasión y el énfasis con que se refiere al teatro, como si recién lo descubriera, tal cual como cuando se crea un personaje.
Enero, podría decirse, es un mes donde todos emigran hacia las costas uruguayas, pero también es el mes en el que hay teatro para todos. Sin embargo el motivo concreto de esta entrevista es informar que comenzó el ciclo Montevideo de las Artes acordado hace ya trece décadas entre la Intendencia de Montevideo y el Sindicato de Actores; pero también queríamos acercar al público alguna de las propuestas teatrales que se estarán presentando de forma gratuita a lo largo y ancho del departamento de Montevideo en varias salas.
La obra Perra vida, dulces sueños, de Miguel Morillo es una propuesta gratuita, seleccionada por el jurado integrante de Fortalecimiento de las Artes que este año trae más propuestas como danza y música.
La obra retrata a dos personajes urbanos atrapados en una rutina asfixiante: trabajos precarios, humillaciones cotidianas, soledad, deudas, duelos no resueltos. Él, abandonado y al borde del colapso; ella, marcada por la dependencia y la superstición, buscando reinventarse tras la muerte de su madre. Viven encerrados en la realidad, pero sueñan con ser otros: él, Roberto Carlos; ella, Barbra Streisand. “En ese mundo onírico aparece la libertad que la vida diaria les niega” describe Goldstein.
"Que La Perra Vida... tenga larga vida" - Alfredo Goldstein
La risa se vuelve amarga cuando el público se reconoce en escena.
Goldstein explica cómo Morillo retoma, de manera lejana y contemporánea, La vida es sueño de Calderón de la Barca: “personajes presos de un destino que no eligieron, preguntándose si es posible escapar. Con humor descacharrante, situaciones reconocibles y una escritura torrencial, la obra hace reír… y luego incomoda. La risa se vuelve amarga porque el público se reconoce en escena”.
La puesta en escena
Montada en un espacio casi vacío, con pocos objetos y un fuerte trabajo actoral,” la obra apuesta al cuerpo, la voz y la energía como vehículos principales” destaca Goldstein.
La escena como acto político
Goldstein reflexiona además sobre el teatro como “acto político —no partidario—, como herramienta para provocar pensamiento, movimiento interior, temblor. “El teatro, dice, no debe cerrar caminos sino abrir preguntas”.
“El teatro está hecho para ser rebeldes, para mostrarnos un mundo donde seamos mejores de lo que somos, uno tiene que hacer lo posible para que la gente vaya al teatro, pero todos tenemos la necesidad de reírnos porque la risa es una distensión frente a determinados momentos”, relata el director.
A partir de la risa, la reflexión, la obra, es entretenimiento y enseñanza “eso hace que la obra tenga que ver directa o indirectamente con la realidad” comenta el director que, desde el año 1983 hasta hoy ha dirigido más de ochenta espectáculos, ha tenido infinidad de nominaciones, premios Florencio y también ha viajado muchísimo. E”l teatro ha cambiado, hay diversidad de espectáculos, sobre todo para Montevideo y también hay mucho teatro en el interior, muy valioso”, comenta.
La relación del autor con el teatro y su opinión de la realidad
“El tema es que los que son autores también son actores, directores, eso hace que se resienta alguna parte de la obra; hay que tener una autocrítica, hay actores que están haciendo cinco obras al mismo tiempo, también hay un tema económico (y) tiene derecho a recibir pago por su trabajo. Pero hay que tener cuidado con la calidad de lo que presentamos”, afirma categórico.
Podría decirse que al teatro le hace falta tener más aventuras en conjunto, además del tema, siempre presente de los recursos. “Antes teníamos mucho apoyo de las embajadas” recuerda Goldstein y agrega: “por otro lado si no aparecés en televisión no existís, porque la gente va a ver al actor de televisión tambien. Hay que ganar del teatro porque nos lo merecemos” reafirma.
“Si vas a hacer Hamlet y no tenés nada para decir no es necesario, lo importante es a mí me gustaría hacer El Jardín de los Ceresos por algo (pero) hay que estudiar bien que hacer, porque, hay pocos actores que leen teatro. Maruja Santullo nos hacía leer porque esa lectura incita a la imaginación, y de ahí te hacés de las técnicas teatrales”.
En otro sentido también plantea la necesidad de la Ley de Teatro Independiente para resaltar los contenidos artísticos en el interior del país.
Perra vida, dulces sueños “habla de precariedad, deseo, frustración y esperanza. De una vida dura, sí, pero atravesada por la posibilidad —aunque sea mínima— de que un sueño, alguna vez, se vuelva real. Porque incluso en la grisura cotidiana, el teatro insiste en dejar una luz encendida” finaliza.



