08 de Diciembre del 2025
Nancy Banchero
Con el economista Rodrigo Alonso
“El país crece en gerentes y baja en empresarios”
Ec. y diputado del FA, Rodrigo Alonso
Ec. y diputado del FA, Rodrigo Alonso
Foto: cedida por Rodrigo Alonso

La creciente extranjerización de tierras, industrias, bancos y medios de comunicación redefine el mapa económico del país. En el departamento de Colonia de las fábricas importantes de capitales uruguayos quedan Fagar y Calcar, el resto salvo los negocios de barrio, está en manos de multinacionales.

En diálogo con el Porta.APU.Uy el economista Rodrigo Alonso analiza las causas, consecuencias y desafíos que enfrenta Uruguay en un escenario donde el empresario local pierde terreno frente al capital internacional.

-La tierra, las industrias, la banca, el supermercadismo y hasta los medios de comunicación, sin contar las zonas francas, continúan extranjerizándose ¿Por qué?

-Es un proceso que se arrastra al menos desde la década del setenta. Si uno analiza el peso de la inversión extranjera directa —es decir, fábricas y empresas propiedad de extranjeros— en relación con el Producto Bruto Interno, la tendencia es creciente. En aquella década, el stock de inversión extranjera directa era menos del 80% del flujo anual del PBI. Después de la crisis de 2002, ya en pleno siglo XXI, ese stock representa casi el 140% del PBI anual. Es decir, el capital extranjero acumulado en el país supera la producción anual de Uruguay. Es una tendencia sostenida que refleja un cambio profundo en la estructura del empresariado uruguayo, pasan de propietarios a gerentes o intermediarios de quienes compran sus empresas.

-¿Cuáles son las causas?

-Identificar las causas de fondo es más complejo. Pero lo que vemos es que la productividad del capital internacional es más alta que la del capital nacional. Esto significa mayor tasa de ganancia y una reproducción más rápida del capital. Pasa que las empresas extranjeras incorporan más tecnología, producen a mayor escala y ya tienen mercados consolidados en el exterior. Operan para volúmenes mucho mayores que los del mercado uruguayo, y esa escala las vuelve más competitivas.

Los únicos capitales grandes que resisten este proceso de extranjerización son las empresas públicas, que mantienen propiedad estatal y cumplen un rol clave.

-¿Qué pasa en lo salarial y lo gremial cuando las empresas son extranjeras?

-En general, los capitales internacionales pagan mejores salarios y no necesariamente ofrecen peores condiciones laborales. Al ser más productivos, obtienen mayor rentabilidad y eso les permite retribuir mejor. A veces incluso generan condiciones laborales superiores.

-Utilizan mano de obra local, pero se llevan las ganancias y, si ya no les conviene, se van.

-Lo extranjero genera una dinámica que tiene aspectos positivos y negativos. Por un lado, estos capitales insertan a Uruguay en cadenas globales de valor. Un ejemplo son las plantas de celulosa, que permiten exportar a gran escala y generan incorporación tecnológica con maquinaria y métodos avanzados.

Por otro lado, las decisiones se toman fuera del país y las utilidades se remiten a las casas matrices en dólares. En sectores como bancos, supermercados o construcción —donde también hay fuerte presencia extranjera— eso implica que extraen dólares sin generarlos. Ese flujo presiona la balanza de pagos y complica al país, porque los dólares son un recurso estratégico para el desarrollo.

El problema de fondo es que Uruguay no tiene diseñada una estrategia nacional de desarrollo industrial y empresarial. Sin ese rumbo, quedamos a merced del mercado y de las necesidades de los grandes capitales extranjeros.

Lo clave no es si el capital es extranjero o no, sino si existe un marco estratégico nacional que ordene y evalúe el impacto de esas inversiones, más aún cuando muchas llegan atraídas por beneficios fiscales, ya sea en zonas francas o por regímenes de promoción.

-La extranjerización también llegó a los medios de comunicación: ocurrió con El Observador, con canales de TV y ahora con las radios de M24. Es grave que la información quede en manos de multinacionales

-Sí, es riesgoso porque afecta la soberanía informativa y la conformación de la opinión pública. Es un tema sensible. Fortalecer Canal 5 y otros medios públicos podría ofrecer un contrapeso y garantizar mayor soberanía comunicacional.

-¿La extranjerización deja al país “prendido con alfileres” desde el punto de vista económico?

-En buena medida seguimos dependiendo de los precios internacionales. Aun así, Uruguay ha desarrollado sectores dinámicos, como el software. Y el Ministerio de Industria creó el Consejo Industrial, que reúne a la Cámara de Industrias, la UTEC, la UTU, y la Universidad de la República, otros actores. Esa mesa trabaja en una política industrial que comenzará a aplicarse a mediados del año que viene.

Él es…

Economista e investigador autor, junto con Juan Geymonat y Gabriel Oyhantcabal, del libro “Uruguay for export: Capital extranjero y declive del empresariado nacional”. Diputado FA..

Made in uruguay de propiedad extranjera

Empresas de origen nacional se han ido vendiendo con el paso del tiempo, y sus propietarios en ocasiones pasan a ser gerentes o intermediarios de las mismas, aquí algunas ventas a multinacionales de acuerdo a datos rastreados en google.

Se estima que entre el 35% y el 40% del territorio productivo de Uruguay está en manos extranjeras.

-Nix y Nativa se vendió a capitales chilenos

-Los Nietitos empresa familiar la pequeña localidad de La Paz pasó a franceses.

-Saman a Brasil.

-Panifique a la Bimbo mexicana.

-Crufi (helados) a la multinacional británica

-Maltería Uruguay a Ambev

-Frigoríficos la mayoría vendidos a extranjeros.

-Molinos harineros la mayoría vendidos a extranjeros

-Salus pasó a la holandesa Heineken.

-La última es la constructora Saceem que pasó a capitales franceses en octubre del 2025.