Los diputados del Partido Socialista (PS) y del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) se retiraron de sala y argumentaron en contra del proyecto de ley que remitió el gobierno para permitir el ingreso de instructores militares extranjeros. El proyecto se aprobó con votos del oficialismo y del FA
La Ley Nº 20.026, aprobada por el Parlamento en abril, autoriza el ingreso de 12 instructores militares extranjeros, para formar a instructores uruguayos en búsqueda y rescate (SAR por sus siglas en inglés), el curso cuenta con un módulo práctico y otro teórico, en el cual se trabajará también sobre antiterrorismo; está a cargo de efectivos del 7mo. grupo de las Fuerzas Especiales del Ejército de EEUU (7th. Special Force Group-SFG), especializado en contrainsurgencia, guerra no convencional y antiterrorismo.
Entrevistado por APU.uy el diputado Daniel Gerhard (PVP) argumentó que “oponerse a la formación, siempre suena ridículo, a mi lo que me preocupa es el paquete ideológico que está detrás del término terrorista”. Por lo tanto, agregó, “el país que menos credenciales tiene ahora” para decir con honestidad que quiere combatir el “terrorismo es los Estados Unidos. No aceptaría ninguna formación sobre terrorismo de los Estados Unidos. Primero tendría que hacer una meaculpa y una autocrítica muy extensa”.
Por su lado la diputada Micaela Melgar del Partido Comunista (PCU) entiende que, desde una mirada latinoamericanista, es interesante que haya una formación propia del país en contra-terrorismo, para la prevención. Es parte de una política de seguridad nacional, estar formados en amenazas que existen en el mundo, a pesar de que no se desarrollan en la región. “Son capacidades que si se utilizan en contra de los intereses nacionales, en contra de las grandes mayorías, en contra del pueblo. Cualquier formación es potencialmente perjudicial, pero en el desarrollo de un estado democrático uno tiene que bregar por la mejora de las capacidades de todo el Estado y eso incluye a las fuerzas armadas. Nosotros apostamos a que las Fuerzas Armadas se modernicen, igual que el resto del Estado. Que quienes la integren tengan la posibilidad de formarse, y de estar actualizados en las técnicas”. No se puede frenar un avance con el argumento de que es un riesgo democrático, sentencia.
“Yo comparto los análisis más generales sobre la necesidad de repensar nuestros vínculos, y en general repensar la defensa nacional. Pero en este caso nosotros sostenemos que son dos misiones de formación que no tiene mucho sentido votarlos en contra” (...) “El espíritu de la misión es de formación y acceso a zonas de dificultad”
“El grupo 7 de las fuerzas especiales hace actividades que se llaman de guerra no convencional. Y ahí ellos realizan actividades anti-terroristas, y lo que ellos llaman anti-subversivas, etc. Lo que ellos vienen a hacer acá, son actividades de búsqueda y rescate, de formación para situaciones de desastres naturales, de rescate aéreo, marítimo y por tierra” También incluye una parte de liderazgo y coaching para oficiales, explicó.
El diputado del Movimiento de Participación Popular (MPP) Carlos Rodríguez, en cuanto a la formación sobre terrorismo afirma que “no quiere decir que (esta) sea una amenaza inminente, pero es una de las posibilidades”. Bajando la tensión, explicó que “mucha de la aplicación efectiva de estas instrucciones se da en las misiones de paz, que es donde más se ha desarrollado la capacitación que se ha adquirido”.
En tanto Gerhard se inclina por dejar de lado la hipótesis del terrorismo en Uruguay, “yo no conozco ningún indicio de terrorismo, por lo tanto, no entendería una actitud preventiva de formarnos por las dudas, porque eso invita a encontrar cosas que no hay y a buscar cosas que no hay que buscar, en tantos problemas que tenemos”. También es cauteloso con las misiones de paz “se tiene que ver con el caso a caso, pero hay que ver si estas mandando fuerzas para realmente ayudar a la gente para vivir un poco mejor, un poco más segura, para que algunos desquiciados armados no maten, no violen, no mutilen, si estás ayudando para eso. Como escudo de los débiles (...), o si lo que estás haciendo es sosteniendo un status quo y un equilibrio de opresión a los pueblos”.
Carlos Carapa Rodríguez se refirió al rol de control que cumplen las comisiones de defensa nacional de ambas cámaras del Poder Legislativo explicando que, debido a la pandemia, los legisladores no pudieron ir a distintos ejercicios, centros de instrucciones y misiones para conversar con los efectivos, y la población local (en caso de ser en el extranjero). Ahora que la situación ha mejorado, se espera que puedan cumplir no solo con la función de aprobar proyectos, sino de comprobar el desarrollo del proyecto autorizado y conocer de primera mano su realidad.
En relación a los acuerdos militares Carapa Rodríguez dijo que el MPP, y el FA en su conjunto, no apoyan las maniobras UNITAS (maniobras militares multinacionales, para la cooperación, apoyo y confianza de entrenamiento conjunto, en el marco del TIAR*) porque ven allí “un componente de injerencia de Estados Unidos, en el desarrollo, las características de la misión y el perfil que le da, que no compartimos”. Sin embargo en este caso “se busca generar instructores, que luego instruyan a nuestras fuerzas. No hay allí una intromisión de intereses de Estados Unidos, sino una capacitación y una formación para nuestros efectivos, por eso se apoya”. Asimismo Melgar manifestó que el PCU tampoco apoyó ni apoya los despliegues militares extranjeros en territorio nacional, como fue el caso del operativo de seguridad por la cumbre del G20 en 2018, para generar respuesta ante intentos de atentados o manifestaciones sociales de protesta. Por lo tanto votaron en contra en Diputados, aunque en el senado el partido votó a favor por disciplina partidaria.
Aludiendo al latinoamericanismo el diputado del PVP recordó que su partido dejó de apoyar las extensiones de tiempo para el repliegue de las cascos azules uruguayos en Haití (MINUSTAH), y sobre esa experiencia denunció: “Lo que se hizo fue aniquilar cualquier posibilidad de desarrollo democrático, imponer presidentes, anular otros, desatar enfermedades, liquidar el pequeño y posible aparato productivo haitiano para poder tener cierta soberanía, plagar de ONG’s que se llevaron todo el dinero que supuestamente era para el desarrollo del país. Entre el terremoto y la forma en que el mundo “ayudó” a Haití, no se que fue lo que más daño al país, realmente”.
Gerhard reflexiona sobre la disciplina partidaria y las diferencias de votación en una cámara y en otra, porque como en otros casos, en esta oportunidad Daniel Olesker (senador socialista) votó a favor del proyecto. “En una cámara puede pasar una cosa y en la otra, otra cosa, sí. Son cámaras diferentes, personas diferentes aunque un partido tenga presencia en ambas (...) Cuando estás en el Senado, muchas veces sos el único de un sector, y estás más solo. Se te pueden pasar cosas, cosas que creías de rutina, o que no eran importantes. Si hubiera habido dos o tres, que se chequearan entre sí… son respuestas más humanas que políticas las que te estoy dando, pero somos humanos haciendo política, entonces eso también juega. El PVP nunca estuvo en la otra cámara, entonces no sabemos lo que es esa experiencia, y porque se dan esas descoordinaciones que sin duda desconciertan.”
También apunta contra hábitos y actitudes dentro de la bancada frenteamplista: “Muchas veces nos llega a Diputados un tema como laudado, porque el senado lo votó, sin consultarnos, sin venirnos a explicar luego porque se hizo. Y probablemente pueda pasar a la inversa (...) Eso a veces puede ser utilizado para anular debates, y no es de ahora siendo oposición. Es de toda la vida, a veces queda cómodo, para agilizar, los hechos consumados. Porque allá ya se hizo, hagámoslo, no vayamos a dejar mal a nuestros compañeros, a generar una contradicción. Para el PVP eso ya no es un argumento, porque lo escuchamos demasiadas veces, y nunca generamos los mecanismos para revertirlo. Entonces ese argumento ya no lo vamos a tomar más en cuenta, es un dato de la realidad y nada más”.
Nota al pie: Como advierte Claudio Alonso, ex director general de Política de Defensa del Ministerio de Defensa Nacional (MDN), y previamente ex director de Asuntos Internacionales y Cooperación del Ministerio, durante los gobiernos del Frente Amplio se había avanzado en que civiles ocuparan cargos de jerarquía en el ministerio, sin embargo durante el gobierno de coalición prácticamente solo el ministro y el viceministro son civiles, el resto de los cargos están ocupados por militares retirados, según declaró en entrevista con La Diaria. Asimismo en otra entrevista publicada en el mismo medio, el politólogo especializado en defensa Julián González Guyer advirtió que la política de defensa militar expresada en el Decreto 371/020, deja entrever un cambio en la concepción. Previamente se reconocía una inspiración "latinoamericanista" (de unión y cooperación latinoamericana), pero bajo el actual gobierno se retorna a la concepción "panamericana" (incluyendo a Estados Unidos, fundamentalmente).
*TIAR, Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca


