Marcel Eduardo Rodríguez Palavecino, 26 años. El 29 de setiembre de 2019, a las nueve y media de la noche salió de la casa de su madre en busca de la cena. Al día siguiente, temprano, acompañaría a su señora al hospital. Tienen una hija que en ese entonces tenía 5 años. Marcel trabaja en la construcción, con su padre. Jamás volvió, nada se sabe de su paradero. El dolor, la angustia y la desesperación no han impedido a sus familiares realizar rastrillajes, movilizarse y exigir la verdad de lo acontecido, verdad que como sociedad todos merecemos conocer. Pasaron 22 meses y no ha habido ninguna novedad al respecto.